La Casa Imperial de Japón no pone sencilla la elección de contraer matrimonio para las mujeres que la conforman. En el caso de la princesa Mako, sobrina del emperador Naruhito, quien se casará el próximo mes de octubre con con su prometido, el ciudadano de a pie Kei Komuro, por quien dejará su residencia.

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La joven de 29 años perderá su status y su título, motivo por el cual la Casa Imperial le otorga una dote de 150 millones de yenes (1,17 millones de euros), con la que se asegura de que la princesa pueda mantener su nivel económico y no pierda comodidades en un futuro. Sin embargo, la sobrina de Naruhito ha decidido renunciar a esta suma, un acto con el que hace historia ya que es la primera vez en la historia de la posguerra japonesa que una princesa se niega a recibirla.

Mako y Kako de Japón
Gtres

La razón de su decisión no ha sido otra que las críticas que ha recibido por la elección de su futuro esposo, quien ha tenido dificultades económicas familiares para poder formalizar la boda, prevista inicialmente para otoño de 2018. Esta renuncia supone una muestra de que su familia política sí puede hacer frente al enlace.

Tal y como informan los medios del país, la pareja tiene deseos de trasladarse a vivir a Nueva York después de la boda, que se anunciará en octubre. Allí, Mako y Kei Komuro podrán vivir un día a día alejados de los focos, más tranquila y en la que sean plenamente libres para continuar su historia de amor.