La princesa Mette-Marit de Noruega lleva varios meses prácticamente desaparecida en combate. La fibrosis pulmonar que padece desde hace más de dos años ha limitado su agenda en gran medida, y a ello se le ha sumado que pertenece a los grupos de más riesgo frente al contagio por covid-19. Por este motivo, parece que sus compromisos institucionales van a ser en su mayoría digitales.

Artículo relacionado

Así ha sido su última aparición, un podcast para el canal de televisión estatal noruego NRK que ha sido el primer evento en solitario en el que ha participado la princesa durante el último año. En la grabación, la mujer del heredero Haakon habla de muchas cosas, incluida su reciente fractura de coxis.

Mette-Marit

La princesa Mette-Marit ha participado en un 'podcast' para la emisora de radio NRK.

Gtres

La presentadora Else Kåss Furuseth ha preguntado en broma a la princesa si uno tiene que disfrutar del esquí para ser parte de la Familia Real de Noruega, algo a lo que ella contestaba en el mismo tono burlón: "Me gusta mucho esquiar. Ahora mismo, acabo de empezar a esquiar de nuevo, porque me las arreglé para romperme el coxis justo antes de Navidad. Fue tan embarazoso... No es porque sea princesa heredera ni nada, sino ante todo porque estaba sola en el suelo con mis hijos, y ellos piensan que fue muy vergonzoso. Tenía tanto dolor que no podía dejar de quejarme. Me reí y solo grité, porque es simplemente lo peor que he experimentado".

Y es verdad que, a sus 47 años, la princesa está más que acostumbrada a hablar de sus dolencias. Sobre su fibrosis pulmonar crónica Mette-Marit ha confesado que se siente "avergonzada" por la reducida agenda institucional que atiende a día de hoy.

Haakon y Mette-Marit de Noruega

Mette-Marit ha confesado los complicados inicios de su relación con el príncipe Haakon.

Gtres

Otro de los temas que más dolor le han causado a la princesa fue el inicio de su relación con el heredero Haakon. Tanto su pasado como su anterior relación -fruto de la cual nació su primer hijo, Marius Borg Høiby- no fueron bien aceptados por los ciudadanos noruegos.

La presión vivida se convirtió en el mayor reto de su vida, algo completamente nuevo para ella que no había estado tan expuesta a los medios nunca. "Hay algunos periodos de la vida, especialmente de la primera fase con Haakon, en los que todavía no puedo pensar sin que me den ganas de vomitar". Una angustia que a día de hoy, a punto de cumplir 20 años de matrimonio -el próximo mes de agosto-, tiene prácticamente superada.