Parece que los duques de Sussex están hartos de que los medios de comunicación se hagan eco de noticias que no son realmente ciertas. Por ello, cansados de los rumores desde palacio se ha negado la última información que aseguraba que Meghan y Harry habrían puesto una serie de exigencias a sus vecinos.

La excesiva privacidad que buscan siendo miembros de la familia real no ha caído muy bien en el pueblo inglés. Y según The Sun los empleados de los duques de Sussex convocaron una reunión con varios vecinos de Frogmore Cottage y al parecer se les informó de que no debían acercarse o dirigirse en ningún momento a la pareja, no podían tocar a sus perros y no podían preguntar por el pequeño Archie o ofrecerse a cuidar de él. Sin duda, una serie de imposiciones que han levantado aún más críticas hacia ellos.

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Rápidamente, y sin que sirva de precedente desde la casa real se ha adelantado a negar dicha información: "El duque y la duquesa no pidieron esto, no tienen nada que ver con el contenido o con las pautas ofrecidas".

Harry prefiere a Meghan

Por eso el duque de Sussex se ha tenido que posicionar. Viendo la incompatibilidad de su vida anterior con la que lleva junto a Meghan y que ella y sus amigos no se llevan demasiado bien, Harry se ha decantado por el amor y su familia. Esta situación no es nada fácil para el joven, que desde niño se ha visto en este tipo de conflictos.