Parece que la normalidad está regresando poco a poco también a las agendas reales, todo un alivio para monarcas y príncipes que vuelven a ver sus agendas marcadas por viajes y visitas de Estado, que suelen contar con las cenas de gala correspondientes.

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Después de la recepción del presidente de Corea y su mujer por parte de los reyes Felipe y Letizia, es el turno de Máxima y Guillermo de Holanda, quienes están realizando un viaje de Estado a Alemania desde este lunes 5 de julio. Para la ocasión, la monarca ha hecho un despliegue de su armario real en el que no faltan los tocados y la primera tiara real desde el inicio de la pandemia.

Guillermo y Máxima de Holanda
Gtres

Pero el estilismo que la argentina escogió para esta primera noche en el país germano no es el único con el que ha deslumbrado, a pesar de que el tiempo no está acompañando demasiado. En su segunda noche, Máxima ha rescatado por un look de excepción para asistir a un concierto de la Royal Concertgebouw Orchestra en Berlín.

Se trata de un diseño de Valentino que ya lució hace diez años durante la cena de gala con motivo de la boda religiosa de Charlene y Alberto de Mónaco. En esta ocasión, lo ha completado con sandalias metalizadas con plataforma de Aquazzura y clutch de Dior. Tampoco faltaron las joyas para esta velada tan especial: el conjunto de aguamarinas de la reina Juliana de Holanda, así como un impresionante cinturón-broche tamaño baguette.

Guillermo y Máxima de Holanda
Gtres

Horas antes, la reina Máxima también llamó la atención con un vestido con semitransparencias que adornó hábilmente con un maxitocado de flores, muy propio de su estilo. De nuevo, una elección reciclada que ya pudimos ver en las carreras de caballos Royal Ascot después de participar en la investidura de su marido como caballero de la Nobilísima Orden de la Jarretera en Reino Unido.

De largo midi y con mangas abullonadas, la mujer del rey Guillermo volvía a apostar por su firma fetiche, Natan.

Máxima de Holanda

En su tercer día de viaje, también muy lluvioso, la argentina ha vuelto a optar por el reciclaje de su armario con un vestido-capa con el bajo asimétrico de cuello perkins firmado por su diseñador de cabecera, Edouard Vermeulen, el belga a cargo de Natan. De estampado floral confeccionado en georgette de seda, tiene largo midi y remarca su silueta con un cinturón camel a juego con una de sus pamelas favoritas.

Pero entonces también fue reciclado, ya que Máxima estrenó este conjunto durante la coronación de su marido como monarca de los holandeses.