A simple vista podría decirse que Charlene de Mónaco y Máxima de Holanda poco tienen que ver. Con caracteres opuestos y formas de ser radicalmente diferentes, ambas royals hacen su papel al frente del Principado y de la Corona holandesa a través de sus marcadas personalidades.

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La mujer del rey Guillermo es muy querida por la positividad y felicidad que transmite allá donde va. Una reina de sonrisa permanente que ha sabido ganarse a los holandeses desde su llegada de Argentina, hace ya más de veinte años. Muy diferente es Charlene de Mónaco como princesa. Una mujer más seria y solemne, a la que le cuesta sacar una sonrisa en los compromisos a los que acude.

Charlene de Mónaco
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Sin embargo, algo muy fuerte une a estas dos mujeres: el abandono de su país natal para convertirse en princesas, de Holanda (al casarse en 2002 con el por entonces príncipe Guillermo) y de Mónaco. Un papel al que han tenido que adaptarse poco a poco, alejadas de su familia y seres queridos, y que en muchas ocasiones no ha sido sencillo para ninguna de ellas.

Y en este complicado proceso Máxima llevaba ventaja ya que contrajo matrimonio con Guillermo de Holanda nueve años antes que Charlene con Alberto de Mónaco (julio de 2011). Por este motivo, la argentina quiso darle todo su apoyo a la sudafricana, una ayuda que esta última ha reconocido en varias ocasiones.

Máxima de Holanda
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"Me apoya mucho", confesó hace unos años Charlene en una entrevista a The Times. "Desde que Máxima se mudó a Holanda desde Argentina, hemos tomado decisiones de vida similares. Ella me ha dado los consejos que realmente puedo necesitar".

Pero parece que la cuñada de la princesa Carolina de Mónaco no lleva tan bien su nueva vida, algo que he demostrado muchas veces con sus ausencias y desplantes a los compromisos institucionales. "Tengo el privilegio de poder llevar esta vida, pero extraño a mi familia y amigos en Sudáfrica y es por eso que a menudo estoy triste porque no puedo estar con ellos", reconocía hace un año en Huisgenoot, una palabras que ahora podrían aclarar el porqué de su alargado distanciamiento refugiada en su país de origen.