Si hay una cosa clara en la personalidad y el estilo de Máxima de Holanda es su atrevimiento. A la hora de arriesgar, la mujer del rey Guillermo no tiene límites, confiando plenamente en saber llevar cualquier prenda que escoja, por original y diferente que sea.

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Para su última noche en Noruega, hasta donde ha viajado junto a su marido en el que es el primer viaje oficial de los monarcas de los Países Bajos desde el comienzo de la pandemia, Máxima ha escogido un vestido de lo más arriesgado que, probablemente, jamás veríamos en el armario de la reina Letizia, quien cuenta con un gusto más discreto.

Harald y Sonia de Noruega, y Guillermo y Máxima de Holanda
Gtres

Se trata de un diseño de Claes Iversen que la argentina ha guardado durante dos años en su armario, ya que pertenece a la colección de invierno de 2019. Máxima lo ha escogido para acudir a un concierto en el Museo Munch junto los reyes Harald y Sonia y su esposo Guillermo.

Esta pieza, en tono azul celeste y de silueta recta, tienen manga larga y falda hasta el suelo. Hasta aquí, todo muy normal. Sin embargo, la originalidad del vestido reside en las llamativas aberturas en forma de círculos de diferentes tamaños que dejan ver la piel de Máxima de Holanda por todo el cuerpo.

Máxima de Holanda en Noruega
Gtres

Para resaltar estos curiosos detalles -que cuentan con un estratégico forro en color carne-, los propios círculos están rematados con bordados y apliques dorados. Para rematar el estilismo, un fino cinturón dorado marca la silueta de la reina de Holanda, que optaba además por su cartera de mano a juego de Begüm Khan y unas sandalias peeptoes.