Mary de Dinamarca es una de las royals deEuropa más elegantes y ejemplares a la hora de vestir para cualquier cita y ocasión. Desde con un estilismo de sport hasta luciendo sus mejores trajes, la mujer del príncipe Federico es toda una referencia a seguir por miles de mujeres en todo el mundo.

Artículo recomendado

Mary de Dinamarca se sincera al cumplir 50 años: "Nadie es perfecto. Ni siquiera una princesa"

Mary de Dinamarca se sincera al cumplir 50 años: "Nadie es perfecto. Ni siquiera una princesa"

Una vez más, deslumbraba el pasado viernes en la cena de gala previa a la inauguración del nuevo gran Museo Nacional de Noruega, país al que viajó sola para reunirse con la Familia Real de Harald y Sonia. Para la ocasión, Mary optó por reciclar un vestido de inspiración griega vaporoso largo rosado con escote asimétrico que deja un hombro al aire y cubre el otro con una capa anudada al cuello a modo de foulard.

Sonia, Mette-Marit y Haakonde Noruega, y Mary de Dinamarca
Gtres

Se trata de modelo firmado por el modisto danés Soeren Le Schmidt que la princesa estrenó en noviembre de 2019 para acudir junto a su marido, el príncipe Federico, a la entrega de premios de los Príncipes Herederos.

Como complementos, Mary de Dinamarca optaba por un cinturón joya de Dolce & Gabbana que no habíamos visto antes conjuntado con su vestido, unos zapatos de salón de Manolo Blahnik y uno delos bolsos favoritos de muchas royals: el clutch trenzado de Bottega Veneta que hemos visto en el armario de la reina Letizia y de Carolina de Mónaco, entre otras.

Mary de Dinamarca y Sonia de Noruega
Gtres

Por su parte, la reina Sonia quiso acudir al centro que alberga la mayor colección de arte, diseño y arquitectura del país enfundada con un impresionante vestido blanco que ensalzaba con un cinturón ancho marrón y un original cuello alto con efecto metalizado.

Por su parte, Mette-Marit de Noruega escogía un vestido largo en color fucsia con un pequeño lazo como adorno en el cuello y manga larga de farol coordinado con un mini bolso fucsia de Kotur. Una noche para recordar en la que Dinamarca y Noruega han continuado estrechando los lazos de amistad que mantienen desde hace décadas.