A pesar de haber vivido la mayoría de su vida en el más estricto anonimato, su propia madre fue la responsable de que en 2014 Marius Borg Høiby se convirtiera de forma oficial en el nuevo príncipe -sin título- de las cortes europeas por el que suspirar. La causa fue una publicación que Mette-Marit hacía en sus redes sociales donde podía verse a su hijo mayor (fruto de su relación con Morten Borg) practicando surf.

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Por entonces el joven cumplía la mayoría de edad, una fecha que ya queda muy lejana. Hoy Marius vuelve a estar de celebración con motivo de sus 23 años. Instalado en Londres tras vivir una temporada en California, y alejado de los medios de comunicación, el primer hijo de la princesa de Noruega disfruta de una vida tranquila junto a su novia Juliane Snekkestad, con quien sale desde hace aproximadamente dos años. Ambos asistieron recientemente al funeral realizado por la muerte de Ari Behn.

A pesar de mantener una muy buena relación con su madre, el joven tiene su residencia lejos de su país de origen y únicamente se desplaza hasta Noruega para momentos puntuales. Este mismo verano pasaba unos días junto a Mette-Marit en la residencia estival de la isla Dvergsøya, donde coincidía con sus hermanos maternos Ingrid Alexandra y Sverre.

Además de los príncipes de Noruega, de los que se diferencia por las posiciones en la línea de sucesión del trono que tienen ellos y él no, Marius tiene dos hermanos más: Emanuel, que concretamente es hermanastro ya que es hijo de la que fue mujer de su padre durante 15 años; y Lucas, fruto de la relación entre ambos. Con ambos mantiene una buena relación.

Marius Borg Høiby
Instagram marius_borg

En un día como hoy, en el que de momento su madre no ha compartido ninguna felicitación pública dedicada a su hijo, cabe recordar una emotiva carta que la misma princesa Mette-Marit escribía hace tres años. En ella pedía la privacidad que su hijo quería ya que no desea llevar "una vida pública". En su mensaje, Mette-Marit destacó el "difícil papel de definir en el dominio público" de su hijo, y es que aunque Marius no tiene título ni obligaciones oficiales es el hijo de una futura reina.

"Yo tenía tan solo 23 años cuando me convertí en madre y adquirí esta enorme responsabilidad. Marius ha sido el regalo más grande de mi vida", ha confesado la esposa de Haakon de Noruega en varias ocasiones. Un orgullo y un amor que seguro celebrarán un año más en este día tan importante para su hijo.