Matilde de Bélgica se ha posicionado como "la reina solidaria por excelencia" en un sinfín de ocasiones. Además de protagonizar junto a sus cuatro hijos visitas asiduas a centros sociales y otros proyectos enfocados a estas iniciativas, nada más empezar la pandemia provocada por el covid-19 se puso manos a la obra al frente de varias acciones con las que quiso ayudar a los colectivos más afectados por la complicada situación.

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Son muchas las imágenes que durante estos últimos meses hemos podido ver de la mujer del rey Felipe de Bélgica y sus cuatro hijos, los príncipes Elisabeth, Gabriel, Emmanuel y Eléonore al frente de diferentes ayudas solidarias: desde atender llamadas telefónicas de ancianos para acompañarles virtualmente durante unos minutos, hasta entregar dulces y bollería casera con la que endulzaban a los más desfavorecidos.

Ahora, junto a su esposo, Matilde de Bélgica lidera la acogida de refugiados ucranianos en diferentes propiedades reales. Una acción que se suma -y supera con creces- a los mensajes y signos de apoyo que han tenido otros royals de Europa, como la reina Letizia o Máxima de Holanda.

Desde el Palacio Real de los belgas han confirmado esta información dada por los medios del país. Los soberanos darán cobijo a los refugiados procedentes de Ucrania en algunos de los alojamientos están ubicados en fincas pertenecientes a la llamada Real Donación, esa herencia que dejó a la nación el rey Leopoldo II antes de morir, en el año 1900.

Matilde de Bélgica
Belgian Royal Palace

Entre estos espacios están el parque, los invernaderos y el castillo de Laeken (residencia habitual de los soberanos belgas), los castillos de Stuyvenberg y Ciergnon, el parque Duden in Forest y el arboreto de Tervueren. "Dada la crisis de los refugiados, habilitaremos estas casas para la acogida de emergencia", se ha informado desde la Casa Real.

Desde finales del mes de febrero, Felipe y Matilde de Bélgica han realizado varias visitas a los centros de recepción y acogida de refugiados, como sucedió hace unos días en Molenbeek. Allí no dudaron en hablar tanto con los voluntarios y encargados de gestionar los ingresos, así como los propios ucranianos.

Felipe de Bélgica
Belgian Royal Palace

Una muestra más de cercanía, solidaridad y empatía de los soberanos belgas, que se posicionan una vez más a la cabeza de estos tres aspectos en comparación con otros reyes de Europa. Este mismo miércoles, Felipe de Bélgica se acercó a supervisar las labores en otro de los centros de atención a ciudadanos exiliados, donde pudo escuchar algunos de los testimonios de quienes se han visto obligados a abandonar su país por la complicada situación bélica.