La princesa Ingrid Alexandra es una joven todoterreno y no se le caen los anillos. La primogénita de los príncipes Haakon y Mette-Marit de Noruega ha pasado un verano muy diferente a otras futuras reinas de Europa, como Leonor o Amalia de Holanda, ayudando a fregar los platos en un restaurante italiano de Oslo.

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A sus 17 años (cumplirá 18 el próximo 21 de enero), la segunda en la línea de sucesión al trono noruego ya ha demostrado en varias ocasiones ser todo un ejemplo para su generación, tal y como ha sucedido con la princesa Elisabeth de Bélgica.

Ingrid Alexandra de Noruega
Gtres

Acostumbrada a tener un protagonismo fuera de lo común para su edad debido a la fibrosis pulmonar que padece su madre, Ingrid Alexandra mantiene desde hace tiempo una agenda mucho más intensa que la de sus homólogas.

Convertida una vez más en ejemplo de su generación y para otras princesas que han pasado su verano disfrutando de unos días de vacaciones, la hermana de Sverre Magnus decidió entrar a trabajar en un restaurante italiano de Oslo en el que ha realizado diferentes tareas como la de fregar platos.

Ingrid de Noruega
Gtres

Una decisión que la propia Ingrid Alexandra tomaba, tal y como informa la revista Se og Hør, ya que quería vivir "una primera práctica laboral normal" que no requiriera experiencia ni acreditaciones de ningún tipo.

Así, la joven ha seguido también los pasos de su madre, la princesa Mette-Marit, que durante su juventud y siendo madre soltera de Marius trabajó como camarera.