Ya han pasado 14 meses desde que Iñaki Urdangarin ingresase en la prisión de Brieva (Ávila). Una elección que por querer privacidad le ha llevado a convivir en soledad, solo con la compañía de los funcionarios que le vigilan a diario.

Es el motivo por lo que a lo largo de estos meses se ha comentado mucho en qué gasta el tiempo libre el marido de la infanta Cristina. El deporte y la lectura se convirtieron en sus grandes distracciones. De ahí se pasó al estudio, en Lecturas ya hablamos que había decidido iniciar sus estudios en psicología desde la cárcel, un máster que comenzará el próximo mes de septiembre.

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Ahora ha trascendido que es un apasionado de la agricultura. Al parecer, y según cuentan fuentes de prisión al portal Confidencial Digital, se ha creado un mini huerto, con cinco macetas en las que cultiva tomates. Un entretenimiento que le ayuda a "mantener el ánimo", ese que parecía haber perdido tras la última visita de su mujer, la infanta Cristina.