Federico y Mary de Dinamarca, inmersos hace pocos días en la polémica sobre el alquiler de una propiedad en Los Alpes suizos, no son los únicos royals que realizan este tipo de prácticas. También Haakon y Mette-Marit de Noruega han decidido sacar un beneficio extra arrendando una de sus casas.

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A diferencia de los príncipes daneses, los noruegos ponen como reclamo que la vivienda se encuentra en la misma finca donde actualmente viven los herederos, a solo unos metros de su residencia habitual. Un dato que, al parecer, solo puede traer ventajas a los nuevos vecinos. Además de compartir favores típicamente vecinales con Mette-Marit y su familia, los afortunados gozarán de la seguridad de excepción disponible 24 horas al día, ya que la residencia se encuentra dentro del área vigilada por la Guardia Real tanto de día como de noche.

Haakon y Mette-Marit de Noruega
Gtres

En concreto, la finca Skaugun, donde se encuentran ambas casas, fue un regalo de bodas de los reyes Harald y Sonia de Noruega. Desde entonces, el príncipe heredero vive allí con su mujer y sus hijos. Situada en el municipio de Asker, a unos 20 kilómetros de Oslo, cuenta con unas espectaculares vistas y unos 6.000 metros cuadrados de terreno. Un enclave exclusivo que además cuenta con la tranquilidad asegurada.

A través de diferentes portales inmobiliarios del país la casa se anuncia desde hace unos días para alquiler, por lo que el proceso de arrendamiento es el habitual. El precio mensual es de 7.000 coronas noruegas al mes, es decir, unos 2.700 euros, con los que es posible disfrutar de los 287 metros de vivienda distribuidos en cinco habitaciones, dos salones, dos baños y una espaciosa cocina.

La noticia coincide con la reciente polémica que ha puesto en el punto de mira a Federico y Mary de Dinamarca, y que ha obligado a los príncipes a dejar de alquilar una vivienda que poseen en Suiza desde hace más de diez años. Se trata de un inmueble desconocido para el Parlamento danés, por lo que han tenido que renunciar a percibir cualquier tipo de retribución por su arrendamiento de ahora en adelante. En el caso de sus homónimos es bien diferente, ya que el dinero percibido por la renta, propiedad de la Familia Real, se queda dentro del país, un dato que para la opinión pública es un punto importante.