Fue el 2 de febrero de 2002 en la Iglesia Nueva de Ámsterdam donde el por entonces príncipe heredero de los Países Bajos le daba el "sí, quiero" a una prácticamente desconocida economista argentina que le había robado el corazón. Guillermo y Máxima de Holanda se conocieron en España en el año 1999, concretamente en la Feria de Sevilla.

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Fruto de su matrimonio llegaba al mundo un año más tarde la princesa Amalia, seguida de sus hermanas menores, Alexia y Ariane. Junto a ellas, los ahora reyes de Holanda han formado una familia ejemplar. Sin embargo, no todo ha sido -ni es- un camino de rosas ante la siempre crítica mirada de los ciudadanos.

Familia Real de Holanda
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Pronto saltaron las alarmas al conocerse el noviazgo entre Guillermo y Máxima debido al progenitor de la argentina, Jorge Zorreguieta, quien fue secretario de Agricultura entre 1976 y 1981 durante la dictadura de Jorge Videla. Una cuestión que pasó a ser de Estado y en la que tuvo que intervenir el ministerio de Asuntos Generales.

Finalmente el Parlamento decidió que los padres de la futura princesa no podrían acudir al enlace, y no fue hasta que se confirmó su renuncia cuando los novios pudieron darse el "sí, quiero". Durante la ceremonia, Máxima no pudo evitar las lágrimas al escuchar el tango favorito de su padre.

Guillermo y Máxima de Holanda boda
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Desde entonces, la popularidad de Guillermo y Máxima y Holanda no ha hecho más que crecer, sin embargo durante los últimos meses sus deslices con respecto a las restricciones sanitarias por el covid-19 les han jugado una mala pasada. A estas polémicas se han sumado los desorbitados gastos realizados durante sus vacaciones en Grecia, un tema que aún están intentando remediar asegurando que "nos empleamos a fondo en nuestra labor oficial".

Guillermo y Máxima de Holanda
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En cuanto a sus agendas institucionales, los reyes de Holanda desde 2013 mantienen un pacto personal que ha permitido a Máxima desarrollar una carrera propia sin vulnerar la Constitución, siendo embajadora de la ONU para la inclusión financiera y con un volumen de compromisos mucho mayor a otras reinas consortes de Europa. Por su parte, el hijo de la reina Margarita se ha hecho poco a poco con su papel al frente de la Corona.

Juntos forman un buen equipo que irradia complicidad, elegancia y sentido del humor, y que han ampliado con sus tres hijas a las que exponen únicamente en las citas que así lo soliciten. Ahora, la princesa Amalia ha cumplido 18 años y su representación institucional es cada vez más importante, aunque seguirá centrada en sus estudios.