De dos a veintidós millones anuales. Así es el incremento de fortuna que Guillermo y Kate van a experimentar tras haberse convertido en los nuevos duques de Cornualles. La muerte de la reina Isabel II ha traído muchos cambios en la Casa Real de Inglaterra, y algunos de ellos tienen que ver con las propiedades y las adquisiciones de los miembros de la familia.

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Tal y como ha aproximado la revista Forbes, la fallecida soberana podría haber dejado un patrimonio valorado en aproximadamente 500 millones de euros. Entre sus propiedades más valiosas hay castillos y palacios, ducados, tierras, salinas, obras de arte, caballos de competición, coches de lujo y otros animales como cisnes, de los que poseía más de 32.000.

Guillermo y Kate
Gtres

Su testamento, cerrado al público, es todo un misterio. Pero lo que sí se conoce es que a todas estas propiedades hay que sumarle otros negocios familiares como el Crown Estate, una colección de tierras e inversiones que pertenecen a la monarquía británica, se gestionan de forma pública y sobre las que reciben un porcentaje.

En otro orden de las cosas está lo que se considera el "bolsillo privado", los lucrativos ducados de Lancaster y de Cornualles. En concreto, este último supondrá una nueva fortuna millonaria para los nuevos duques: Guillermo y Kate. Este ducado fue creado en 1337 por el rey Eduardo III, compuesto por el título y el ducado en sí, con el fin de tener un sustento económico para su heredero. Este ducado se hereda de forma automática generación tras generación, y lo recibe la misma persona que ostenta el título de príncipe de Gales, el hijo mayor del soberano.

Guillermo y Kate
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La citada revista estima que los activos del ducado de Cornualles tienen valor de 1.288 millones de euros, una cifra que el propio Carlos III hizo pública hace unos años. Sin embargo, a ello habría que sumarle el beneficio que ha dejado en los últimos años: más de 22 millones de euros anuales, de los que el príncipe Carlos daba a los príncipes Guillermo y Kate algo más de dos millones de euros libres de impuestos.

Cabe recordar que Harry y Meghan también recibían esta asignación anual antes de renunciar a sus derechos y obligaciones para con la Corona británica, lo que cubría el 95% de sus gastos anuales.