También ha sido un verano atípico para los Grandes Duques de Luxmburgo, sin embargo, a ellos les venía hace unos meses una gran alegría: el nacimiento de un nuevo nieto, primer -y muy esperado- hijos de Guillermo y su esposa Stéphanie: el pequeño príncipe Charles de Luxemburgo.

Artículo relacionado

Antes de acabar sus vacaciones, Enrique y María Teresa viajaban hasta la localidad de Biarritz para una cita muy especial. La pareja ha adquirido una pequeña propiedad en este precioso rincón de la costa francesa. Lo ha hecho con motivo de una visita que la royal tenía a la presentación de la última colección inspirada en los kimonos japoneses de la diseñadora Anelore Prats, a quien ha querido apoyar luciendo una de sus favorecedoras creaciones.

"Nos mudamos el lunes, todo está muy reciente. Es nuestra escape secreto para dos", ha confesado la royal dejando ver que la pareja tiene en mente, en un futuro no muy lejano, mudarse definitivamente hasta la localidad francesa.

Grandes Duques de Luxemburgo
Ville de Biarritz

Tal y como ha contado la propia María Teresa en alguna ocasión, hace dos años que ella y su marido descubrieron los encantos de Biarritz, donde acuden de ve en cuando a disfrutar de las sesiones de talasoterapia del Sofitel Biarritz Le Miramar Thalassa Sea & Spa.

"La gente es muy acogedora y genuina aquí. Mi marido y yo podemos aspirar a una vida normal, incluso si algunas personas nos reconocen por la calle se comportan de manera discreta", indicaba durante la conversación mantenida con la diseñadora. "Es una tierra muy acogedora para todo el mundo", añadió el Gran Duque Enrique.