Hasta Ribera del Duero han viajado este fin de semana los príncipes Federico y Mary de Dinamarca, una visita a España que han realizado de incógnito y siguiendo todas las medidas sanitarias de seguridad. ¿El motivo? Una boda celebrada en la localidad vallisoletana de Valbuena de Duero, la de Leonora Sisseck y Carlos del Río.

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Los herederos al trono danés han realizado este viaje no oficial de manera discreta, queriendo pasar desapercibidos en todo momento ante los medios de comunicación. Así, la pareja ha podido disfrutar de una celebración tranquila entre viñedos, en un paraje del que ya han confesado estar más que enamorados después de visitarlo en otoño de 2019.

Federico y Mary de Dinamarca
Gtres

Tal y como ha comunicado en exclusiva la revista Semana, los príncipes han asistido a la ceremonia religiosa y posterior fiesta con motivo de la estrecha amistad que les une con el padre de la novia, el ingeniero agrónomo Peter Sisseck, fundador y precursor del reconocido vino Dominio de Pingus.

El enlace ha tenido lugar este fin de semana en el Monasterio de Santa María de Valbuena y, como era de esperar, el vino ha tenido gran protagonismo durante la celebración posterior.