La crisis sanitaria obligaba al confinamiento, también en las Casas Reales de Europa, un cambio de rutinas que, además de revolucionar las agendas institucionales, también ha hecho que algunas Familias Reales se hayan mudado de residencia durante una temporada.

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En el caso de Federico y Mary de Dinamarca, parece que esta "mudanza" les ha sentado mejor de lo esperado, por lo que han decidido permanecer de manera permanente en la cancillería del Castillo de Fredensborg, en la isla de Selandia, donde reside la reina Margarita. "Este fin de semana la familia del príncipe heredero trasladó su residencia a la cancillería en el Castillo de Fredensborg, donde Sus Altezas Reales residirán en los próximos meses", rezaba el comunicado emitido por la propia Corona danesa.

Castillo de Fredensborg
Det Danske Kongehus

Pero este nuevo hogar no es desconocido para Federico y Mary. La pareja residió aquí desde que se casaron en el año 2004 hasta 2010, periodo en el que el Palacio de Federico VIII estuvo de reformas. Hasta ahora, la familia solía pasar sus vacaciones de verano aquí.

Su nuevo hogar está rodeado de un espectacular entorno, junto al lago Esrum y los bosques de Gribskov y Store Dyrehave -reconocidos Patrimonio Mundial por la UNESCO-, y cuenta con 30 habitaciones y una pista hípica con los caballos que tanto gustan a los cuatro hijos de los príncipes: Christian, Isabella, Vincent y Josephine. Además, Fredensborg cuenta con uno de los jardines más extensos del país, con pequeños bosques y estatuas esculpidas por Johannes Wiedewelt.