Cuando llega un nuevo miembro a una familia real, tiene que asumir diferentes obligaciones. Algunas de ellas pasan por asistir a eventos familiares de lo más tradicionales. Pero el caso de Meghan Markle ha sido toda una excepción. La mujer del príncipe Harry ha formado parte de los Windsor durante dos años, y por diferentes motivos en este tiempo se ha ausentado de algunas de las celebraciones más importantes para Isabel II y su familia.

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Algunas de ellas han sido de carácter privado como no acudir el verano pasado al castillo de Balmoral para pasar unos días de vacaciones junto a la monarca. El año pasado tampoco asistió a las carreras de Ascot porque estaba de baja maternal. Aunque sí acudió unos días antes al Trooping the Colour, a las carreras de caballos prefirió no asistir. Pero si hay un evento que ha marcado sus ausencias es la misa de Pascua.

Meghan Markle

Durante el tiempo que ha formado parte de la familia real británica, jamás ha acudido a esta celebración que Isabel II y toda su familia llevan a cabo el Domingo de Pascua. El primer año, 2018, ni ella ni Harry asistieron a la iglesia de Windsor. Primero se especuló con que como faltaba muy poco tiempo para su boda, no querían ir, pero finalmente se supo que Meghan había aprovechado los días de Semana Santa para viajar a Los Ángeles para visitar a su madre Doria Ragland.

La duquesa de Sussex tampoco fue a la misa del año pasado. Le faltaba menos de un mes para dar a luz al pequeño Archie y ya había paralizado sus apariciones para centrarse en sus últimas semanas de embarazo. Algo que dista mucho de la actitud de Kate Middleton, que en 2018 acudió a esta cita cuando estaba embarazadísima de su hijo Louis.

Meghan y Harry

Este año Meghan Markle tenía excusa para no acudir. Al haberse hecho efectivo el ‘Megxit’ ni ella ni Harry tienen obligación ni compromiso a la hora de cumplir con este tipo de eventos. A esto hay que añadir que debido al coronavirus la misa se ha suspendido. Por tanto, aunque hubieran pertenecido a la familia real británica, esta cita hubiera sido imposible para la duquesa de Sussex un año más.