Ernesto de Hannover vuelve a tener un desliz, y lo hace pocos días después de que pareciera que iba por el buen camino dejándose ver en la exclusiva clínica de desintoxicación de Vivamayr, ubicada en Altaussee (Austria), a poco más de una hora de la casa de Grünau en la que protagonizó los truculentos episodios contra su personal de servicio.

Artículo recomendado

Última oportunidad para Ernesto de Hannover: ingresado en una exclusiva clínica de desintoxicación

Última oportunidad para Ernesto de Hannover: ingresado en una exclusiva clínica de desintoxicación

Condenado a diez meses de prisión en régimen de libertad condicional, pena que se redujo de los tres años iniciales que se solicitaron, el aún marido de la princesa Carolina de Mónaco también debe cumplir un periodo de abstinencia así como apartarse de la que fue su residencia durante el tiempo que dure su pena.

Ernesto de Hannover
Gtres

Unas indicaciones que parece que no está dispuesto a cumplir. Y es que, tal y como informa el medio alemán Bunte, el jefe de la Casa Hannover ya se ha "escapado" varias veces del exclusivo centro (por el que paga 5.000 euros semanales) para acudir a diferentes locales de los alrededores a consumir cerveza.

Pero su desobediencia no ha acabado aquí ya que en su última escapada ha viajado hasta Ibiza, donde ha sido visto rodeado de amigos disfrutando de la vida y los chiringuitos de playa. Bien es sabido el amor que Ernesto tiene por la isla y, sobre todo, por la fiesta que encuentra en ella. Unas circunstancias que podrían perjudicarle gravemente ya que, tal y como se dictó en sentencia, su pena fue rebajada siempre que siguiese al pie de la letra las normas que le impuso el juez.