No es ningún secreto que don Juan Carlos siente predilección por su hija mayor y viceversa. Así ha quedado patente este fin de semana con motivo de la celebración del Trofeo Almirantes Rodríguez Toubes.

Rivales en alta mar, la infanta Elena se proclamó vencedora de la jornada del sábado a bordo del Erika, pero ha sido don Juan Carlos quien se ha alzado con la victoria final en la división de Clásicos a bordo del Bribón. Desde que en 2015 retomara su afición por la navegación, el rey emérito se ha mostrado fiel a su cita con las regatas de Sanxenxo, que en esta ocasión ha sido mucho más especial al contar con la presencia de su mujer, la reina Sofía, y su hija mayor.

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Juntos, han protagonizado una secuencia de imágenes en las que ha sido evidente la buena sintonía que mantienen tras los rumores que hablaban de una relación rota entre todos los miembros de la familia real. Risas, abrazos y confidencias han sido los grandes protagonistas de la última jornada de este torneo.

Quizás sea la próxima semana, con motivo del inicio de las vacaciones en Marivent el destino donde les volvamos a ver como una gran familia unida.

Don Juan Carlos y Elena