Bien es sabida la buena relación que las Casas Reales escandinavas mantienen desde muchas generaciones atrás. Un vínculo que, además de ser territorial, ellos mismos definen como "amigos y parientes", y que los príncipes Victoria y Daniel de Suecia, Haakon y Mette-Marit de Noruega, y Federico y Mary de Dinamarca se preocupan en cuidar año tras año.

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Con la ausencia de los futuros herederos daneses en esta ocasión, hace unos días los príncipes suecos recibieron a los noruegos en Gotland para pasar unos días como despedida del verano antes de iniciar el nuevo curso y atender sus agendas institucionales. Un tiempo de ocio en el que realizaron diferentes actividades en la naturaleza y al que no faltaron las princesas Ingrid Alexandra y Estelle, herederas de sus respectivas coronas.

Casa Real de Suecia y Casa Real de Noruega
Det Norske Kongehuset / Kungahuset

A pesar de su diferencia de edad -la primogénita de los príncipes Haakon y Mette-Marit tiene 17 años y la pequeña Estelle, 9-, ambas se han mostrado muy cariñosas entre ellas posando en las distendidas imágenes que ambas Casas Reales publicaron. Muy protectora con su homóloga en Suecia, Ingrid Alexandra abraza a la hija mayor de la princesa Victoria.

Un gesto de amistad que deja clara que la buena relación entre sus padres también se mantendrá con ellas con el paso de los años y hasta que se conviertan en reinas, y que no deja de echarse en falta en la princesa Leonor con otras de sus homólogas en Europa, como Elisabeth de Bélgica o Amalia de Holanda.

Leonor en Gales
Gtres

Prácticamente nulas son las imágenes de la hija de los reyes Felipe y Letizia con otras princesas, algo que podría cambiar este año con la presencia de Alexia de Holanda en el UWC Atlantic Collegue en Gales. Sin embargo, ella no es la heredera al trono de los Países Bajos, sino su hermana Amalia.

Se desconoce si la princesa Leonor mantiene contacto con esta u otras futuras reinas, a las que sí, sin embargo, mantiene como ejemplo en algunos de los pasos que está dando hacia el trono, como su idea de estudiar en el extranjero o, quién sabe, recibir una formación militar como hizo su padre y la hija de los reyes Felipe y Matilde de Bélgica.