Delphine Böel fue reconocida como princesa de Bélgica en octubre de 2018. Una gran noticia para ella que llegaba después de muchos años de batalla contra su padre, el exmonarca Alberto II, en los que la artista reclamaba su posición en la Corona belga.

Artículo recomendado

Delphine Boël, la hija ilegítima de Alberto II de Bélgica, participará en un 'reality show'

Delphine Boël, la hija ilegítima de Alberto II de Bélgica, participará en un 'reality show'

Durante todo este tiempo, Delphine ha ido ganando popularidad y visibilidad como princesa de Bélgica, pero la pandemia ha frenado en gran medida sus ansias de actuar como tal con objetivos, en la mayoría de los casos, solidarios. Dos años más tarde de su reconocimiento, la también hermana del actual rey del país ha acudido por primera vez junto a la Familia Real a un acto oficial.

Familia Real de Bélgica
Gtres

Lo ha hecho este jueves con motivo de un servicio religioso en memoria de los miembros fallecidos de la familia, cuyas criptas están situadas en la iglesia de Nuestra Señora de Laeken, lugar donde ha tenido lugar el acto. Se trata de una tradición que la Casa Real belga mantiene cada 17 de febrero desde 1935, día en que falleció el rey Alberto I.

Acompañada de su marido, James O'Hare, pero sin sus hijos, Delphine se ha sumado al riguroso luto del resto de la Familia Real. La princesa ha sido protagonista de la cita ya que se trata de la primera vez que tanto Alberto como Paola de Bélgica acuden con ella a un evento público, por lo que el encuentro ha generado máxima expectación.

Delphine Boël
Gtres

Además de los exmonarcas y la nueva princesa, han acudido los reyes Felipe y Matilde de Bélgica, así como Lea, la viuda del príncipe Alexander, la princesa Astrid y el príncipe Lorenzo de Austria, y el príncipe Laurent y la princesa Claire. La relación que todos ellos han tenido con la artista ha sido muy cariñosa, y los actuales monarcas han tenido un bonito gesto con ella a la hora de despedirse, haciendo hincapié a la hora de decir adiós.

Parece que las tensiones en la Familia Real belga que hubo con la llegada de Delphine poco a poco se van calmando. Hace un año la situación sanitaria provocó que este acto dividiera a sus asistentes en varios días, por lo que los exmonarcas no coincidieron con la princesa en ningún momento.