Alberto de Mónaco ha tocado fondo. El príncipe monegasco ha vuelto a la carga, más enfurecido que nunca, para aclarar una vez más que los problemas de salud de su mujer, la princesa Charlene, ingresada en una exclusiva clínica desde su regreso al Principado, no tienen nada que ver con una crisis matrimonial.

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Alberto de Mónaco habla alto y claro sobre su 'crisis matrimonial' con Charlene

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El hermano de Carolina de Mónaco ha querido zanjar la polémica con las declaraciones más duras que ha realizado hasta la fecha. "No sufre ninguna enfermedad grave o incurable, no es tampoco un problema de pareja. Nuestra pareja no está para nada en peligro, quiero ser claro sobre esto. Se trata de las consecuencias de todas las operaciones que ha sufrido en los últimos meses", ha declarado al Paris Match.

Alberto, Charlene, Jacques y Gabriella de Mónaco
Palais Princier de Monaco

Alberto de Mónaco se siente saturado de dar explicaciones, y con estas últimas palabras pretende no volver a darlas en mucho tiempo. La situación de su mujer, alejada de Palacio, ya está aclarada, por lo que no hay más que hablar.

Al aterrizar en Mónaco, la princesa parecía encontrarse mejor, pero desde el 8 de noviembre todo ha empeorado, por lo que era más que evidente que Charlene necesitaba descanso y tranquilidad, y eso no podía encontrarlo exponiéndose a la vida pública. "Estaba claramente agotada, física y emocionalmente. Estaba abrumada y no podía enfrentar los deberes oficiales, la vida en general o incluso la vida familiar", ha asegurado el soberano.