No cabe duda de que la llegada del pequeño Charles de Luxemburgo traía el pasado mes de 10 de mayo una alegría inmensa al Gran Ducado. El principito, primer y muy esperado hijo de Guillermo y Stéphanie de Luxemburgo, era bautizado según la tradición, con un nombre compuesto que incluye un homenaje a su bisabuelo, el gran duque Juan, fallecido el año pasado, y a su padre.

Artículo relacionado

Desde entonces, el quinto nieto de Enrique y María Teresa de Luxemburgo se convierte en protagonista en cada aparición pública que realiza, mostrando que, además de ser un bebé precioso, es más que bueno.

Charles de Luxemburgo

Así lo volvía a demostrar esta semana, enseñando también a sus fans lo mucho que ha crecido desde la última vez que pudimos verle. Acompañado de sus progenitores, y más despierto que nunca, el principito hacía una excursión de lo más especial al Conservatorio luxemburgués Rose Heritage en el Castillo de Munsbach.

Tanto Guillermo como Stéphanie se han deshecho en mimos y carantoñas con su pequeño de cinco meses. Mientras tanto, él no quería perderse detalle del evento, mostrándose muy atento a cada movimiento que acontecía a su alrededor.

Charles de Luxemburgo

La razón de esta bonita visita se remonta a 1891. Se trata de una tradición gracias a la cual los miembros de la Familia Gran Ducal ponen su nombre a alguno de los rosales del jardín. Por ello, durante esta visita, Guillermo y Stéphanie fueron testigos de cómo una de estas flores recibió por nombre el del 'Príncipe Charles de Luxemburgo'.

Durante el acto, en el que se plantó un rosal y se bautizó con champagne, Charles de Luxemburgo pudo posar junto a sus padres. Instantáneas en las que siempre se ve a sus progenitores más que felices, símbolo de la gran felicidad que el pequeño ha traído a la familia.

Charles de Luxemburgo

Era el pasado mes de septiembre cuando el nieto de Enrique de Luxemburgo recibía el sacramento del Bautismo en la Abadía de Clervaux. Lo hizo con el nombre completo de Jean Charles Philippe Joseph Marie Guillaume y con el mismo traje bautismal de encaje que utilizaron en su día otros miembros de su familia.

Sus padrinos fueron la condesa Gaëlle de Lannoy, hermana de Stéphanie de Luxemburgo y al príncipe Luis, hermano de Guillermo.

[Imágenes: Cour Grand-Ducale]