Charlene se cuida mucho en sus apariciones públicas de no destacar en exceso. Por ello, l mujer del príncipe Alberto, que desde el primer momento advertía que ella "no iba a ser una princesa al uso", no suele lucir grandes joyas, y sus estilismos -a excepción de las grandes galas y citas más glamurosas del Principado-, son de lo más cuidados y discretos.

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Sin embargo, con motivo de su visita a Georgia hace unos días, este fin de semana Charlene ha sido fotografiada junto al príncipe Juan Bagration-Mukhrani, español hijo del príncipe Bagrat de Bagration y de María del Carmen de Ulloa y Suelves y primo lejano del rey Felipe VI, y su esposa la exmodelo Kristine Dzidziguri, quienes le daban la bienvenida a su país a la cuñada de la princesa Carolina.

Para esta cita tan especial Charlene ha sorprendido luciendo una de las piezas más especiales de su joyero: la tiara Ocean. Se trata de un regalo que el príncipe Alberto le hacía con motivo de su enlace, que suponía todo un homenaje al pasado olímpico de la exnadadora sudafricana.

La tiara está creada a partir de varios elementos circulares que evocan al agua y a la espuma del océano y tiene la particularidad de que se puede utilizar como tiara y también como collar. Y ha sido de esta última forma como Charlene la ha lucido en esta ocasión.

Charlene de Mónaco
Gtres

Así, la princesa de los monegascos lucía los 850 diamantes que simbolizan la espuma del mar y 359 zafiros en distintas tonalidades que representan los distintos colores del océano, además de 11 diamantes de cuatro quilates que se disponen en el centro de los círculos simulando gotas de agua salada.

A pesar de ser una joya tan especial y personal, Charlene no la ha sacado a la luz en demasiadas ocasiones. Una de las primeras veces que la llevó fue precisamente como ahora, en forma de collar, en el baile de la Cruz Roja de 2011 con un vestido de color grosella de Carolina Herrera con silueta de sirena y escote palabra de honor.

Charlene de Mónaco
Palais Princier de Monaco

Tres años después, en 2014 la recuperaba para posar de la mano de la fotógrafa Vanessa von Zitzewitz para una entrevista muy personal concedida a la revista Hola, entonces como tiara. La pieza, realizada expresamente para ella, se adapta a la perfección a sus medidas.