Si hay algo que ha quedado claro a lo largo de los años -y especialmente durante los últimos meses-, es que Charlene de Mónaco es una mujer fuerte, decidida y valiente. Alejada de su familia por una infección que le impide volar para regresar al Principado, la mujer de Alberto de Mónaco permanecerá en Sudáfrica hasta el próximo octubre.

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Desde allí, la princesa ha formado parte de un equipo de protección de rinocerontes, concretamente contra la caza furtiva de esta especie en peligro de extinción. Una experiencia que ella misma ha descrito como "emocionante y conmovedora". Sin embargo, no todo ha sido tan fácil como parecía.

Aún así, Charlene no ha dejado su positivismo y cariño en cada uno de los muchos mensajes que desde su tierra natal ha enviado desde redes sociales. Tanto en vídeo como en forma de canciones o imágenes, la cuñada de Carolina de Mónaco lleva semanas haciéndose notar para contrarrestar los rumores de crisis que están creciendo desde su marcha a Sudáfrica.

Pero su último se lo ha dedicado a todas las mujeres sudafricanas. "Happy Women’s Day" ("Feliz Día de la Mujer"), que se celebra el 9 de agosto en el país de origen de la exnadadora. Junto a sus palabras, un corazón y la imagen de un jarrón con exóticas flores rojas.

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La mujer del príncipe Alberto se siente muy unida a su país, siempre atenta a los sudafricanos, tanto a nivel social como personal. Además de animar a los equipos de las diferentes disciplinas deportivas, apoyar múltiples causas sociales a través de su fundación y preocuparse por los acontecimientos que puedan suceder -como fue el fallecimiento del rey de los zulúes-, Charlene mantiene parte de su familia allí (su Sean Wittstock), lo que está consiguiendo que su "retención" forzosa sea algo más llevadera.