El pasado 26 de marzo nacía en Estocolmo el principito Julian, tercer hijo de Carlos Felipe y Sofia de Suecia, y octavo nieto de los reyes Carlos Gustavo y Silvia. Con ello, el pequeño convertía a su familia en numerosa, trayendo una enorme alegría también para sus hermanos mayores, Alexander y Gabriel de Suecia, de 5 y 3 años respectivamente.

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Un acontecimiento familiar marcado por algunos cambios importantes con respecto a otros bautizos de los Bernadotte, pero que sí ha seguido las tradiciones más importantes del clan, como vestir el faldón de cristianar, bordado con su nombre y que ya usaron en su bautizo su abuelo, su padre, sus tías, sus primos y sus hermanos mayores; o que se le derramara agua proveniente de una fuente de Öland como se ha hecho en la Casa Real sueca desde el bautismo de la princesa heredera Victoria.

Casa Real de Suecia
Kungahuset

Además del bonito recuerdo que los príncipes Carlos Felipe y Sofia han compartido con sus seguidores, la Casa Real también ha querido conmemorar el bautizo de Julian distribuyendo tres fotografías oficiales tomadas en uno de los salones del Palacio de Drottningholm.

El primero de ellos está dedicado a los orgullosos padres junto a sus tres hijos. Los cinco miembros de la familia están sentados con Julian sobre los brazos de la princesa Sofia. Alexander y Gabriel de Suecia, por su parte, se sitúan a ambos lados de sus padres

Casa Real de Suecia
Kungahuset

En la segunda imagen, se suman al posado los abuelos de los pequeños: los monarcas Carlos Gustavo y Silvia de Suecia, así como Erik y Marie Hellqvist, padres de Sofia. Y en la tercera, la familia de Carlos Felipe comparte protagonismo con los cinco padrinos del pequeño Julian.

Con vestido de estampado de flores en tonos verdes puede verse a Frida Vesterberg, amiga de Sofia Hellqvist y con quien fundó la ONG Project Playground; a sus lados, el empresario Jacob Högfeldt, amigo de la escuela del príncipe Carlos Felipe; Patrick Sommerlath, sobrino de la reina Silvia; Y a la derecha de la imagen, Stina Andersson y su marido Johan Andersson, miembro de una de las grandes fortunas del país.

[Imágenes: Kungahuset / Elisabeth Toll]