Este martes 9 de noviembre Guillermo y Máxima de Holanda han aterrizado en el aeropuerto de Oslo, Gardermoen, con motivo de su primera visita de Estado desde el inicio de la pandemia (que tendrá tres días de duración), siendo recibidos por los soberanos Harald y Sonia de Noruega.

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Supliendo la falta del príncipe heredero Haakon y junto a Mette-Marit, la princesa Marta Luisa también ha acompañado a Guillermo y Máxima durante casi todo el tiempo que están pasando en su país. Algo inusual en la hija de los monarcas noruegos, pero que deja patente la buena relación existente entre ella y la Casa Real de Holanda.

Casas Reales de Noruega y Holanda
Gtres

La jornada se iniciaba con una breve ceremonia inaugural en el Palacio Real en Slottsplassen, donde los reyes de ambos países, acompañados de las dos princesas, realizaron su primer posado del viaje. En la imagen es posible ver a Harald de Noruega ayudándose de una muleta que lleva desde la operación de rodilla a la que se sometió el pasado mes de enero.

Según ha informado la Casa Real de los Países Bajos, con esta visita quieren continuar afianzando "las excelentes relaciones existentes entre Noruega y los Países Bajos", ya que ambos "comparten los mismos valores y trabajan juntos para resolver los principales desafíos internacionales" que se presentan de cara al futuro.

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La siguiente parada para Guillermo y Máxima ha sido el Parlamento noruego, donde ambos firmaban con mucha ilusión el libro de visitas. Después de ello, reyes y princesas ponían rumbo al Museo Fram, situado en la isla de Bygdo en Oslo, donde han podido admirar el navío polar construido en 1892, estrella de la muestra.

Durante su visita, los monarcas de Holanda no han podido evitar comentar el grave problema que supone el cambio climático. "La masa de hielo se está derritiendo debido al cambio climático. Para nosotros, un casquete que se desaparece significa un aumento del nivel del mar, mientras que en Noruega afecta a la calidad de vida y el desarrollo económico de dicha región", aseguraban.