Pocos días después de deslumbrar juntas en el esperado Baile de la Rosa, Carolina de Mónaco y Carlota Casiraghi han vuelto a acudir a un acto público juntas dando una nueva lección de estilo, en esta ocasión, con dos looks mucho más casuales pero prácticamente idénticos.

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Madre e hija han acudido a la exposición Christian Bérard, Eccentric Baby para la cual ambas han optado por un estilismo que deja clara la herencia de elegancia y saber estar que Carlota ha recibido de su madre. En esta ocasión, las dos han escogido un vestido blanco largo y suelto, combinado con unas sandalias negras. Una elección que cada una luce a su manera.

La princesa Carolina ha elegido un vestido blanco, largo y con detalles de encaje en el costado, firmado por Chloé, que cuenta además con amplias mangas de corte por el codo. Remata su conjunto con un bolso blanco con asa de cadena y unas sandalias negras de tacón bajo con detalles de strass, en este caso de Chanel.

Sencilla y sofisticada, la hermana de Alberto de Mónaco vuelve a posicionarse como una de las royals más elegantes y sofisticadas.

Por su parte, su hija Carlota ha optado por un diseño muy similar. Un vestido blanco largo con semitransparente de Chanel, maison de la que es embajadora, con un atado en forma de nudo que marcaba su cintura.

Para combinarlo, escogió un bolso de asa larga al hombro y unas sandalias negras e charol, con hebillas y tacón bajo de la firma parisina Laurence Dacade, resultando un estilismo de lo más conjuntado con la propuesta de su madre para esta cita con el arte y la cultura gracias a la cual volvemos a ver a madre e hija disfrutando juntas de un plan.