Haciendo gala de su estilo y elegancia, Carlota Casiraghi reaparecía este viernes en París con motivo de la entrega de premios del concurso de escritura Antoine de Saint-Exupéry para jóvenes francófonos. Llamó la atención que optara por lucir un look de lo más relajado con minifalda gris y jersey negro, y sin una gota de maquillaje.

Hace unos días, la hija de Carolina de Mónaco se convirtió en la gran ausente del Día Nacional de Mónaco en el que si estuvieron sus hermanos Andrea y Pierre junto a sus respectivas parejas y todos sus hijos. Esta situación llevó a la prensa francesa a hablar de los rumores sobre una fuerte crisis con su marido, Dimitri Rasam, pero hay un detalle en esta aparición cultural que elimina cualquier tipo de ruptura entre los recién casados.

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Carlota Casiraghi

Carlota, muy sonriente a lo largo de todo el evento, lució en sus manos tanto el anillo de pedida como el de casada, una señal de que la joven está muy feliz con el padre de su hijo pequeño. Aunque ambos se aman, según la revista 'Voici' la crisis entre ellos es una realidad que estaría marcada por las continuas ausencias del productor cinematográfico, quien estaría más volcado en su trabajo que en su familia.

Según relata la publicación, Dimitri está siempre "muy ocupado, con largos viajes al extranjero", mientras que Carlota se ocupa, sola, de la educación de Balthazar y de Raphaël.