Carlota Casiraghi vuelve a la carga con los encuentros filosóficos que se han convertido en una de sus prioridades desde hace meses. La hija de la princesa Carolina de Mónaco ha presidido la ceremonia de entrega de premios de Les Rencontres Philosophiques de Monaco, celebrada en el Teatro Princesa Grace.

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Carlota Casiraghi encuentra en la Filosofía su única razón para mostrarse socialmente

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En calidad de presidenta de la asociación, la sobrina de Alberto de Mónaco estuvo acompañada por el fundador de los encuentros, Raphael Zagury-Orly y el presidente del jurado Robert Maggiori, antiguo profesor de Carlota y gran amigo.

Una cita para la cual, la hija de la princesa Carolina volvía a decantarse por su marca de cabecera y de la que es embajadora desde hace meses: Chanel. Un estilismo discreto pero sofisticado y elegante, con el que deja ver la herencia estilística que su madre le ha transmitido.

El conjunto en sí estaba compuesto por un vestido gris perla sin mangas, confeccionado en tweed de silueta recta hasta la rodilla. Por la parte superior, la prensa muestra un efecto blusa, todo con adornos de botones y el logo de la maison en los hombros. Como suele siendo habitual en ella, el pelo suelto y un maquillaje natural que resaltaba sus labios.

Carlota Casiraghi
Gtres

El objetivo de esta cita es cambiar la visión infundada, no solo de Mónaco -más referenciado por sus casinos, sus competiciones deportivas y los eventos sociales-, sino del mundo entero. Graduada en Filosofía en la Sorbona de París, la sobrina del príncipe Alberto publicaba hace tres años su primer libro, Archipel des Passions (Archipélago de Pasiones). La obra se la dedicaba a su padre, con quien compartía su afición por la lectura