Si hay algo a lo que se le presta una atención especial en un evento tan especial como una boda es a los estilismos de las invitadas, y eso es lo que ha pasado en el enlace de Louis Ducruet y Marie Chevallier.

Del diseño corto y amarillo de la madrina, Estefanía de Mónaco, al también apocado diseño de lunares firmado por Yves Saint Laurent que lució Carlota Casiraghi. Pero especial atención hemos otorgado a Beatrice Borromeo.

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La mujer de Pierre Casiraghi pasó muy desapercibida en la foto familiar, aunque vimos lo suficiente para ser testigos del bonito gesto que le hizo a su suegra, Carolina de Mónaco, con su look. La joven periodista lució un diseño estampado en color amarillo que combinó con una pamela en tonos tierra.

Ha sido este complemento tan usual en una boda de día lo que ha llamado más la atención y es que es un accesorio que ya habíamos visto antes. Fue la propia Carolina de Mónaco quien lo llevó en la boda de su hermano Alberto en 2011. En esa ocasión, la princesa de Mónaco lo conjuntó con un vestido de color azul y escote drapeado muy favorecedor.

Lo que ha quedado claro con este detalle estilístico es que la relación entre nuera y suegra no puede ser mejor.