Dior anunciaba hace algunas semanas que contaría a partir de ahora con una embajadora de excepción: nada más y nada menos que Beatrice Borromeo. La italiana "competía" así con su cuñada, Carlota de Mónaco, que también se ha convertido en embajadora de una de las marcas francesas más icónicas de la historia de la moda, Chanel.

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Su elegancia y buen gusto a la hora de escoger estilismos para cualquier ocasión han conseguido que la mujer de Pierre Casiraghi cumpla su papel a la perfección. Así lo demostraba este jueves en el desfile crucero 2022 que Dior se llevó hasta Grecia, concretamente en el impresionante estadio Panathinaikó.

Beatrice Borromeo y Pierre Casiraghi
Gtres

Acompañada de su marido, Beatrice lució un look -firmado por la marca francesa- con el que no pasó desapercibida: un espectacular vestido de flecos dorado de inspiración griega, ataviado con diadema en el mismo tono, pendientes Étoilée y bolso Caro Dior. Se trata de un modelo perteneciente a la colección de Alta Costura primavera 2020.

Como punto de partida, el desfile mostró la serie de fotografías que Monsieur Dior tomó junto al Partenón para su colección de Alta Costura de 1951. Un hilo conductor que, gracias a la dirección de Maria Grazia Chiuri, hizo viajar a los asistentes a través del arte de la Grecia Clásica, pasando por el surrealismo de Giorgio de Chirico y por el universo del galerista Alexander Iolas. Una colección en la que el clasicismo y la libertad se unifican para crear un estilo sin límites de géneros repleto de siluetas vanguardistas.