La reina Isabel II ha fallecido este jueves 8 de septiembre. Tal y como reza en el comunicado de Buckingham Palace, la reina ha muerto pacíficamente en Balmoral. Esto ha activado inmediatamente la Operación Unicornio, ya que la muerte ha tenido lugar en Escocia y no en Londres.

Si Isabel II hubiese fallecido en Londres se habría activado la operación London Bridge is down. Una vez se ha confirmado la noticia del fallecimiento de la reina Isabel II se ha puesto en marcha el estudiado protocolo para que el país (y el mundo entero) le dé el último adiós a la soberana. Se trata de un plan de acción que se lleva preparando más de 20 años y que ha sido ensayado decenas de veces. Dentro de la Operación Unicornio se han suspendido de forma inmediata todos los actos en el Parlamento escocés para preparar el funeral de Estado.

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La operación se ha iniciado en el mismo momento en el que la muerte de Isabel II ha sido confirmada oficialmente. Ahora, se iniciará un periodo de luto de 10 días. Aunque, uno de los primeros deseos expresados por Carlos de Inglaterra como rey ha sido que el luto se prolongue siete días. El cuerpo de la reina será trasladado a Londres en el Royal Train, el tren privado de la monarca, que partirá de Waverley Station.

Isabel II
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Tras el anuncio del fallecimiento, todas las residencias reales han bajado sus banderas a media asta, y la página real de la familia real también se ha puesto de luto con un encabezado negro y el anuncio de la defunción de la monarca.

En las puertas de Buckingham, la residencia oficial de la reina, ha colgado el comunicado formal de la muerte de Isabel II, mientras en la Catedral de San Pablo repicaban las campanas anunciando a toda la ciudad de Londres la triste pérdida.

El ataúd abandonará Balmoral para iniciar su camino hasta el palacio de Holyroodhouse, también en Escocia, y ahí se iniciará una procesión hasta la catedral de San Giles, donde se le dirá una misa a la que está previsto que atiendan los miembros de la familia real, incluido el nuevo monarca. Tras este servicio religioso, y durante 24 horas, el templo estará abierto para todo aquel que desee despedirse de la reina.

Los primeros días tras la muerte de la reina Isabel II transcurrirán de la siguiente manera. El primer día, en Hyde Park y en Tower Hill se realizará el clásico ‘saludo de pistolas’, unos disparos ceremoniales que irán acompañados de un minuto de silencio.

El primer día tras el fallecimiento también tendrá lugar la proclamación del nuevo rey, un acto que tendrá lugar en el palacio de San James, Londres. A continuación, Carlos III tendrá su primera reunión con la primera ministra y ultimarán todos los detalles del funeral de estado en memoria de Isabel II, que tendrá lugar 10 días después de la fallecimiento. Por tal motivo, el nuevo monarca tendrá reuniones con el arzobispo de Canterbury y con el dean de Westminster.

Tras su proclamación en Londres, a Carlos III le toca regresar a Escocia para, como ya hemos dicho, asistir a la primera misa por la memoria de su madre, tras la misma, se reunirá con el primer ministro escocés y recibirá las condolencias del parlamento. Los viajes del nuevo monarca no acaban ahí. Tras Escocia, viajará a Irlanda del Norte, donde, en la catedral de Santa Ana, en Belfast, se le dirá una misa a la reina Isabel II.

El primer gran evento enmarcado dentro de las celebraciones por el funeral de Isabel II tendrá lugar una vez su ataúd esté en Londres. Este habrá viajado desde Escocia en un avión especial y a su llegada se producirá una procesión desde el palacio de Buckingham hasta Westminster Hall. A su llegada, tendrá lugar una breve ceremonia. Y a partir de entonces, y durante 5 días, se abrirá la capilla ardiente para todo aquel que lo desee pueda despedirse de la reina. Durante estas jornadas, el hall permanecerá abierto 23 horas; puesto que se calcula que serán cientos de miles los británicos que deseen brindarle el último adiós.

Será el último día de los nueve de luto decretados cuando el Big Ben haga sonar su campana con un tono más solemne de lo habitual a las 9:00h. Dos horas después, y tras una procesión, dará comienzo el funeral en la Abadía de Westminster, que contará con retransmisión mundial en directo. Al acabar este acto religioso, la soberana será trasladada hasta Windsor, donde será enterrada en la cripta real del castillo.

Isabel II
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El funeral de Estado de Isabel II se empezó a diseñar hace casi 20 años. Desde entonces, el duque de Norfolk, Edward William Fitzalan-Howard, quien dirige una comisión de nobles, ha revisado y actualizado junto a ellos todos los planes previstos para esta operación . Un protocolo que la reina ha supervisado prácticamente hasta el último momento.