Aunque la monarquía rumana se abolió en 1847, la familia real siempre ha sido muy bien tratada por su pueblo. De esta manera y tras la muerte de Miguel I en 2017, su hija mayor, Margarita, se convirtió en la jefa de la casa real.

Su cargo oficial es el de "Guardiana de la Corona Rumana", pero a efectos prácticos y según recalca la revista Hola!, Margarita oficia plenamente como Reina y su pueblo la considera la mejor embajadora de Rumanía. Tanto así que el Gobierno rumano le encomienda viajes al extranjero o incluso una gira europea en compañía de su marido, el príncipe Radu, con quien se casó en 1996 y nunca tuvo hijos.

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Margarita nació en Lausana en 1949 y creció entre Italia, Inglaterra y Escocia. Estudió Sociología, Ciencias Políticas y Derecho Internacional en la Universidad de Edimburgo hasta que en 1989 decidió volver a su país. Pero ha sido su parentesco con las diferentes casas reales europeas (prima de Felipe VI y Carlos de Inglaterra, entre otros) lo que la ha ayudado a conectar de una forma más especial con el resto del mundo.

Margarita de Rumanía

En su última visita a Madrid fue recibida por don Felipe y doña Letizia, además de Juan Carlos y Sofía con los que tuvo un almuerzo privado en el Palacio de la Zarzuela. También se ha reunido con el Papa Francisco y con infinidad de instituciones.

Pero a pesar de su peso dentro de Rumanía, Margarita estaría lejos de poder coronarse oficialmente como Reina. Según una encuesta realizada hace pocas semanas, más del 60% de los rumanos preferiría quedarse con la actual república.