A pocos días de conocerse la formación que la princesa Leonor recibirá el curso que viene en el UWC Atlantic College de Gales, donde cursará Bachillerato los próximos dos años, la Casa Real de Holanda emitía un comunicado confirmando que la princesa Alexia, segunda hija de Máxima y Guillermo de los Países Bajos y nacida el mismo año que la primogénita de los reyes Felipe y Letizia, también acudirá al mismo dentro educativo.

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Ambas princesas estudiarán en este exclusivo colegio que tiene un coste de 76.500 euros y, dado que las dos tienen 15 años -cumplirán 16 durante 2021-, podrían convertirse en compañeras de clase. Una posibilidad que, dado el polémico pasado de Alexia de Holanda, conocida como la princesa rebelde de Europa.

Alexia de Holanda
Gtres

Entre los quebraderos de cabeza que la segunda hija de Máxima y Guillermo de Holanda le da dado a sus padres, las redes sociales cobran un importante papel. Desafiando la privacidad que los soberanos piden y exigen a los medios para sus hijas, en 2018 Alexia se abría -sin el consentimiento de sus progenitores- varias cuentas en Instagram, siguiendo la tendencia de cualquier adolescente de su edad. En ellas, se descubrió que la hermana de Amalia y Ariane compartía sus looks y pedía a sus seguidores que los puntuaran. Una aventura que, en cuanto salió a la luz, sus padres no tardaron en eliminar.

Snapchat y TikTok, tiempo más tarde, también han sido razón de peso para que Alexia le diera un disgusto a sus padres. Hace unos meses se hizo viral un vídeo en el que la princesa aparecía con sus amigas haciendo un playback de la canción In the party, de la rapera Flo Milli. La letra, en la que se incluye la palabra nigga, generó rápidamente la polémica, a pesar de que ella no lo pronunciaba. El vídeo desapareció a las pocas horas de publicarse.

Leonor
Gtres

A pesar de que comparten edad, estas actitudes rebeldes de Alexia jamás se han visto en la princesa Leonor. La primogénita de los reyes Felipe y Letizia, heredera al trono, tiene una responsabilidad más destacada que su futura compañera de colegio, que muestra una actitud más descarada y extrovertida frente a las cámaras.

Unos antecedentes rebeldes que la reina Letizia no comparte en absoluto y que podrían convertirse en su peor pesadilla en el caso en el que las dos princesas se hagan grandes amigas y su hija comience a imitar este tipo de comportamientos. Una situación que, dado el impoluto historial de Leonor, es más que probable que no llegue a suceder.