¡Cuantísimo arte y talento junto! La boda, bueno, mejor dicho, el bodorrio de Elena Furiase ha estado a la altura del que vivió su madre, Lolita, donde la mítica Lola Flores, viendo la cantidad de gente y curiosos que se habían acercado a ver el ‘sí, quiero’, soltó aquello de “si me queréis, irse”. Una celebración multitudinaria con invitados deseosos de pasar un día inolvidable y desearle lo mejor a los novios, entre ellos, la tía de la que se casaba, Rosario Flores.

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Luciendo una creación que había llevado la mismísima Faraona y que rezumaba su genio y clase, Rosario llegaba a la celebración acompañada de su hija, que es actriz, y unos buenos amigos. Lo hacía en taxi, para olvidarse del coche y poder disfrutar como la celebración se merecía.

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A su llegada a la finca donde tuvo lugar el casorio, Rosario Flores, completamente llena de alegría y deseando celebrar el gran día de su sobrina Elena, la primera de todas las nietas de Lola que se casa, le dedicaba una canción que precedería las muchísimas que seguro le dedicó a lo largo de la jornada. Pues Furiase y Gonzalo lo tenían claro: deseaban tener una boda en la que la todos disfrutaran al máximo y se lo pasaran mejor que bien ¡Y con semejante buen pie, como para no!