El Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco trae cada año la presencia, desde los palcos, de varios miembros de la familia Grimaldi. Además del príncipe Alberto, que en la edición del domingo pasado se ha dejado ver junto a sus hijos Jacques y Gabriella mientras que Charlene permanece en Sudáfrica por una infección leve que le impide regresar, sus sobrinos Andrea y Pierre también acudían a la cita deportiva.

Artículo relacionado

Pero no han sido los únicos hijos de Carolina de Mónaco que han asistido en esta ocasión a ver la Fórmula 1. En las gradas de Montecarlo también se dejaron ver Beatrice Borromeo y su cuñada, Alexandra de Hannover, quienes una vez más corroboran la buena relación que existe entre ellas.

Beatrice Borromeo y Alexandra de Hannover
Palais Princier de Monaco

Ambas mujeres Grimaldi dieron una lección de estilo confirmando el buen gusto de cada una de ellas, pero diferenciándose teniendo en cuanta sus personalidades. Así, la mujer de Pierre Casiraghi, embajadora de Dior, optaba por una falda midi y una camisa básica con las que conseguía un look muy romántico gracias a los bordados calados de la primera prenda. Para combinarlas, eligió unos stilettos y un bolso de la citada marca que representa. Se trata del modelo Caro en blanco, con el distintivo motivo cannage de la firma.

Por su parte, Alexandra escogía para la cita un accesorio de la firma favorita de su hermana Carlota y de su madre, Chanel. Se trata de un modelo en tamaño mini con textura y en verde menta. El complemento perfecto para su vestido de tweed con chaqueta blanca. La princesa completaba su estilismo con unas sandalias estilo joya, también de Chanel.