Después de dos semanas sin actuar, devastado por la muerte de la madre de su hijo, Antonio Orozco regresó a los escenarios en el Teatro Auditorio de Alcobendas, en Madrid. Fueron varias las ocasiones en las que levantó la cabeza, quizá en recuerdo de la mujer que le dio un hijo y con la que, pese a estar separado seguía manteniendo una relación muy cercana por el bien del menor. En un momento de su actuación, el cantante quiso dedicarle unas palabras a Susana.

Con la voz quebrada por el dolor y con el auditorio guardando un respetuoso y sobrecogedor silencio, Antonio leyó un poema dedicado a Susana, fallecida el pasado 27 de septiembre a consecuencia de un cáncer de cuello de útero. Cuando terminó, se enjugó las lágrimas y, haciendo de tripas corazón, continuó el concierto.