Ana María Aldón ya descansa en casa, tras haber abandonado este mediodía el hospital en el que fue intervenida quirúrgicamente para reemplazarle las prótesis de pecho. Aunque lo de descansar es un decir, porque como la propia Ana María comentó: "Mañana ya estoy fregando, limpiando y pescando". Vamos, que ella se arremanga y ejerce de ama de casa y de madre de un niño pequeño como la que más.

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La finalista de 'Supervivientes' se encontraba aún dolorida tras la larga operación de pecho en la que se ha cambiado las prótesis mamarias que se colocó para aumentarse el pecho hace ya más de una década. Precisamente su paso por el concurso de supervivencia y los kilos que adelgazó hicieron recomendable sustituir esas prótesis que, además, deben cambiarse cada cierto tiempo.

A la salida del centro sanitario, vimos a Ana María muy recuperada, aunque todavía un poco rígida a causa de los dolores y los vendajes. Vestida con un 'jumpsuit' de color caqui, por su escote en pico se vislumbraban las vendas que envuelven su pecho y sus cicatrices.