Respirar por la nariz

Es un gran mecanismo de autorregulación. Si no se inspira por la nariz, la capacidad de humedecer y calentar el aire inspirado se suple con otros mecanismos de las vías respiratorias

Respirar por la nariz

29 de septiembre de 2015, 09:29

Desde el momento de nacer hasta el último suspiro dependemos de la respiración. No es de extrañar que esta esté relacionada con la vida y con la energía y, por supuesto, con la salud. La respiración del bebé por la nariz le permitirá, gracias al olfato, acercarse al pezón de la madre y comenzar a mamar. En la medicina ayurvédica la respiración nasal es importante: nutre y limpia los canales por donde circula el prana o energía vital, que es fuente de salud y de vida. El que respira bien por la nariz siente bienestar físico, psicológico y espiritual. Tomar conciencia de la respiración por la nariz es un acto sencillo que mejora el control sobre el cuerpo. Cuando falla, se pierde protección ante el medio ambiente, pues la respiración nasal pone en marcha el sentido olfativo, que avisa de si el entorno es saludable o no y de si debemos o no permanecer en él.

Funciones de la respiración nasal

Permite reaccionar al frío o al calor, no solo con los cambios de vasodilatación en las fosas nasales, sino provocando una reacción en todo el sistema termorregulador.
Ayuda a controlar el aire y la energía que se necesitan según la actividad física que se realice.
Facilita el control del pH acelerando o ralentizando la respiración y evita la acidosis o la alcalosis respiratoria.
Contribuye a regular la temperatura y la humedad de senos nasales, cuerdas vocales y pulmones.
Cuando se inspira por la boca se pierde la función de la nariz de calentar y humedecer el aire, de controlar las bacterias y los virus, y de olfatear el ambiente para ver si hay olores desagradables que indiquen que algo nos puede perjudicar.

Medir el esfuerzo

La respiración nasal permite asimismo controlar el esfuerzo. Por eso muchos atletas intentan tomar el aire por la nariz. Cuando se está soportando bien el esfuerzo y se mantiene una buena oxigenación se sigue respirando por la nariz: estamos dentro de nuestra área permitida de fatiga para el entrenamiento. Cuando setiene que echar mano de respirar por la boca se está en situación de sobreesfuerzo. Si no se inspira por la nariz, la capacidad de humedecer y calentar el aire inspirado se suple con otros mecanismos de las vías respiratorias. Pero la capacidad de recuperar energía que el cuerpo pone en marcha al expulsar el aire, y que se llama entalpia nasal, no se puede suplir. Por ello también es importante expulsar el aire por la nariz. Con la respiración nasal se regulan fenómenos endocrinos, metabólicos y relacionados con la reproducción y con la regulación del sueño y la vigilia. También influye en el aprendizaje y en la memoria.

Loading...