Estiramientos que te hacen sentir bien

Te liberan de las tensiones y alivian ciertos dolores, pero además disminuyen el riesgo de que tu corazón un día te dé un susto

Estiramientos que te hacen sentir bien

28 de febrero de 2016, 17:55

Hacer estiramientos no debería ser solo cosa de deportistas, que los realizan antes y después de entrenar para evitar lesiones. Sus beneficios sobre la salud, científicamente probados, son tantos que todos deberíamos realizarlos de forma cotidiana.

A lo largo del día

  • Articulaciones fuertes. Los estiramientos aumentan el flujo sanguíneo hasta los músculos y las articulaciones y, por tanto, el nivel de oxígeno que les llega. De esta manera afrontarás mucho mejor cualquier actividad diaria. Y también aumentan la cantidad y calidad del líquido sinovial que nutre las articulaciones, por lo que estas se mantienen sanas y con menos lesiones.
  • Disminuye el dolor lumbar. La lumbalgia tiene mucho que ver con permanecer demasiado tiempo en la misma posición o con adoptar malas posturas, incluso al dormir (¿quién no se ha despertado alguna vez con dolor de espalda?). Estirar los músculos resulta básico para destensarlos y también para movilizar la columna, 'realineándola'.

Para dormir mejor

  • Sin estrés ni insomnio. Los estiramientos diarios contribuyen a liberar tensiones porque obstaculizan la acumulación de toxinas. Por ello van bien justo antes de ir a dormir. Cuando se está calmado es más fácil conciliar el sueño.
  • Adiós a algunas migrañas. Al contribuir al descenso de los niveles de estrés, previenen otros trastornos asociados a él, como la cefalea tensional o hasta la hipertensión.
  • Mente despierta y joven. Con los estiramientos también llega más sangre a tu cerebro, por lo que tus sentidos se ven estimulados y aumenta tu capacidad de concentración. Si los haces a diario, ese efecto se acumula y tu mente envejece de forma más lenta.

Menor riesgo de infarto

  • Corazón protegido. Según un estudio de la Universidad de Queesland (Australia), estar mucho tiempo sentado aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca. Sucede con cualquier actividad prolongada que implique poco movimiento. Hacer pausas en dichas actividades para estirar puede mejorar los indicadores de la salud cardiovascular (por ejemplo, el colesterol malo).

La manera correcta de hacerlos

Para que no causen lesiones, es mejor hacer los estiramientos en dos fases:
Al principio. Deben ser suaves, sin forzar. Cuando sientas la tensión sin que te duela, aguanta unos 10 segundos.
Después. Partiendo del estiramiento anterior, estira unos centímetros más hasta sentir de nuevo la tensión moderada y vuelve a aguantar 10 segundos más.

Cuidado por las mañanas

Antes de los estiramientos, muévete: anda por casa, date una ducha... Tras las horas de sueño, los músculos no están aún lubricados para aguantar el estiramiento sin resentirse. Al moverte se lubrican porque les llega más sangre.
 

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