La mujer con más títulos nobiliarios del mundo

Biografía de la duquesa de Alba

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20 de noviembre de 2014, 00:33

María del Rosario Cayetana Victoria Alfonsa Fitz-James Stuart y de Silva no solo podía presumir de nombre, sino de ser la persona con más títulos nobiliarios de todo el mundo: 72. La decimoctava duquesa de Alba era hija de María del Rosario de Silva Gurtabay y Jacobo Fitz-James Stuart, apellido que significa, literalmente, ‘descendiente de Jacobo Estuardo’, que fue rey de Inglaterra hace más de 300 años. Nació el 28 de marzo de 1926 en Madrid y murió en Sevilla el 20 de noviembre de 2014. La duquesa de Alba fue bautizada en la capilla del Palacio Real, con la reina Victoria Eugenia y el rey Alfonso XIII como padrinos.

 

Una infancia marcada por la tristeza

Como ella había revelado en varias ocasiones, tuvo una infancia marcada por la tristeza. Su madre, enferma de tuberculosis, vivió aislada de ella para evitar un contagio, por eso apenas la conoció. Cuando tenía seis años, falleció. Por entonces, la familia vivía exiliada en París por el advenimiento de la República. Allí recibió una esmerada educación. La Guerra Civil la pasaron en Sevilla, pero a su término, se marcharon de nuevo, esta vez a Londres, donde su padre ejerció de embajador de España. En la capital británica, Cayetana vivió en carne propia los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Y se codeó con personalidades como el mismísimo Winston Churchill, que en ocasiones visitaba su residencia, y la futura reina Isabel II.

 

Su primer matrimonio

Al cumplir 17 años, fue presentada en sociedad en el Palacio de Dueñas, en Sevilla. Siguiendo las recomendaciones de su padre, contrajo matrimonio con el ingeniero industrial y abogado Luis Martínez de Irujo y Artacoz, en 1947. Los padrinos del enlace fueron los condes de Barcelona, que no pudieron asistir por encontrarse en el exilio. La novia lució una diadema de perlas y brillantes, regalo de boda de Napoleón a la emperatriz Eugenia. La boda, que costó unos 10 millones de pesetas (más de 60.000 euros actuales), fue tildada por la prensa internacional como “la más cara del mundo”, justo cuando España atravesaba por un momento de absoluta pobreza. De este matrimonio nacieron sus seis hijos: Carlos (1948), Alfonso (1950), Jacobo (1954), Fernando (1959), Cayetano (1963) y Eugenia (1968) Martínez de Irujo Fitz-James Stuart.

La segunda boda de la duquesa de Alba

Tras la muerte de su marido en 1972 a causa de una leucemia, la duquesa de Alba contrajo segundas nupcias con Jesús Aguirre y Ortiz de Zárate (1978), entonces director general de Música, en la capilla del Palacio de Liria, en Madrid, tan solo cinco días después de anunciar su compromiso. El enlace no estuvo exento de polémica, pues el novio, doctor en Teología, había sido jesuita e hijo de madre soltera.

 

A partir de entonces, Aguirre, que era 11 años menor que Cayetana, fue el encargado de gestionar el patrimonio de la familia de Alba, una de las más ricas de España. Se creó la Fundación Casa de Alba, que englobaba una importante colección de pintura, escultura y joyas, así como varios palacios. Pero en 2001, una embolia pulmonar acabó con su vida.

 

Su noviazgo y matrimonio con Alfonso Díez

Cinco años más tarde, una nueva relación sentimental de la duquesa volvería a levantar el revuelo. Esta vez, el implicado era Alfonso Díez, un funcionario de la Seguridad Social 23 años menor que ella y amigo íntimo de su segundo esposo, Carlos Aguirre. Cuando la pareja anunció que pretendía contraer matrimonio, los hijos se opusieron. El mayor, Carlos, llegó a filtrar a la prensa un informe médico que ponía en duda la capacidad de su madre para tomar decisiones importantes: “Padece una isquemia cerebral que produce una reducción del flujo sanguíneo y afecta al normal funcionamiento del cerebro y una demencia que puede ser progresiva”. Hasta se rumoreó que el rey Juan Carlos I la había llamado en calidad de amigo para que recapacitara sobre decisión. En aquel momento la duquesa apenas podía moverse, y en febrero de 2009, fue operada para colocarle una válvula en el cerebro, lo que la ayudó a abandonar la silla de ruedas.

 

Aunque en un primer momento la duquesa de Alba cedió a las peticiones de quienes la rodeaban, la pareja no dudó en pasear su amor por medio mundo: Sicilia, el sur de Francia, Jordania, Cádiz, Ibiza… En calidad de amigos, supuestamente. Pero cuando se filtra a la prensa que Díez podría haber renunciado a ciertos privilegios que le corresponderían en el caso de convertirse en duque de Alba consorte, la boda parece más que eminente.

 

En efecto, el enlace se produjo en 2011 en el Palacio de Dueñas, en Sevilla, en la más estricta intimidad. Asistieron solo 38 invitados, entre los cuales no estuvieron ni su hija Eugenia, enferma de varicela, ni su hijo Jacobo, en un acto de rebeldía por el reparto injusto, según su criterio, de la herencia de su madre. Y es que, justo ese mismo año, Cayetana había decidido repartir por adelantado su herencia, cifrada en más de 1.000 millones de euros, entre sus hijos para facilitar así la boda con Díez. Jacobo y su pareja, Inka Martí, se mostraron en desacuerdo con el reparto.

 

La luna de miel de la pareja tuvo que ser postergada a causa de una rotura de pelvis. No era la primera vez que la duquesa acudía a un hospital en los últimos tiempos. Un quiste de pecho, estenosis lumbar, encharcamiento de los pulmones debido al atragantamiento con un zumo, piedras en la vesícula, hidrocefalia, isquemia cerebral… fueron engrosando poco a poco la lista de dolencias.

 

Cayetana contaba con diferentes propiedades repartidas por la geografía española, aunque donde más le gustaba pasar su tiempor era en el Palacio de Liria en Madrid y en el Palacio de las Dueñas en Sevilla. Poseía grandes extensiones de terreno, olivares, cortijos, fincas y haciendas, y de sobras son conocidos sus confrontaciones periódicas con los agricultores que trabajan sus tierras y los sindicatos.

 

Como representante de la Casa de Alba, llevó a cabo diversas causas sociales y financió proyectos de conservación del patrimonio histórico. La duquesa era una gran aficionada a la pintura y posee una extensa colección de cuadros. Ella misma ha sido retratada por Ignacio Zuloaga cuando era niña, y esculpida por Mariano Benlliure. Picasso quiso que posara para él como modelo para una nueva versión de ‘La maja desnuda’, pero su marido de entonces, Luis Martínez de Irujo, se opuso. El Gobierno español la distinguió con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, en 2010, por su faceta de coleccionista de arte y mecenas. Su figura fue la inspiración de una serie televisiva de Telecinco, ‘La duquesa’.

 

A principios de 2012, publicó su libro de memorias, ‘Yo, Cayetana’, en el que desgrana detalles personales de su intensa vida. La segunda parte, 'Lo que la vida me ha enseñado', se presentó en abril de 2013 y refleja sus vivencias desde su boda con Alfonso Díez, el 5 de octubre de 2011.

 

El domingo 21 de abril de 2013 es operada de urgencia en una clínica de Roma. La duquesa, que se encontraba en la capital italiana con su marido, Alfonso Díez, celebrando su quinto aniversario de enamorados, sufrió una caida fortuita la noche del sábado en la habitación de su hotel y se fracturó la cabeza del fémur.

 

El domingo 16 de noviembre de 2014 era hospitalizada y el parte médico no auguraba nada bueno. El estado de salud de la duquesa de Alba había empeorado considerablemente debido a una infección pulmonar y a una gastroenteritis que le había provocado vómitos. A su edad, 88 años, sus seres queridos no quisieron arriesgarse y la trasladaron de urgencia al Hospital Sagrado Corazón de Sevilla, donde permaneció ingresada en la UCI. Por decisión propia fue trasladada después a su casa sevillana, el Palacio de Dueñas, donde fallecía horas después.

 

 

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