Toques y retoques

Así se cuida una medalla de oro, Mireia Belmonte

Mireia Belmonte

15 de agosto de 2016, 11:55

Ni la espalda amoratada en la piscina de Phelps, ni el selfie entre las participantes de Corea del Norte y del Sur. Lo que de verdad ha hecho que no apartemos los ojos de la pantalla estos Juegos Olímpicos ha sido Mireia Belmonte, Miss Belmont como se hace llamar en Twitter.

Relacionado con esta noticia

La catalana ha hecho historia al convertirse en la primera nadadora de nuestro país que consigue una medalla de oro. Su rapidez en la piscina y su técnica al nadar en mariposa han logrado que la que un día empezó a acudir a clases de natación para mejorar sus problemas de espalda sea todo un ejemplo a seguir.

Las medallas se ganan sobre el terreno, pero también se ganan en la cocina, los gimnasios y en otros lares que nada tienen que ver con el deporte que a uno le hace sobresalir. Fijaos si no en Mireia.

  1. Belmonte basa su alimentación en las proteínas y en los hidratos de carbono. Necesita la energía que le aportan los glúcidos y estos los obtiene a través de vegetales, frutas y harinas no refinadas. Como siempre, cuanta más fibra, mejor.
  2. Grasas, solo las buenas. Ya sabéis, las que ofrecen alimentos como el aguacate, el salmón o un buen chorrito de aceite de oliva. Siempre sin pasarse y con mesura.
  3. Todo lo que come está hecho en la plancha o hervido. El aceite, para aliñar sus verduras.
  4. Ha descubierto que una de sus claves para que no decaiga la energía mientras entrena es comer hidratos de carbono antes, durante y después, como recuperación.
  5. Y si la energía está relacionada con la nutrición, tampoco hay que olvidarse del sueño. Su entrenador es una de las principales pegas que le pone a la nadadora, pues, a su parecer, debería dormir más. Las ocho horas por la noche son SIEMPRE obligatorias.
  6. No infravalores las siestas. Ella procura dormir unos 45 minutos, si se pasa y llega a la hora asegura “sentirse atontada”. Pues ya sabéis, una cabezadita reparadora y a seguir.
  7. Nada de comida basura. Pero nada. Cero. Ella alimenta su cuerpo como si fuera un Lamborghini y con un cochazo así uno jamás llenaría su depósito con combustible barato.
  8. Eso no significa que uno viva privado de dulces, chocolate o de sus caprichos preferidos. Ella se premia con estos siempre que ha hecho algo bien, como pequeña recompensa.
  9. Su entrenamiento es tan variado que no todo lo basa en la piscina. También combina otras disciplinas. Su entrenador, Fred Vergnoux, trata de que también se maneje en otros deportes como el esquí, pues gracias a él Mireia adquiere una mayor coordinación.
  10. Busca en sus rivales la oportunidad de superarse a sí misma. Si les gana, ganará a cualquier competencia que tenga en la piscina olímpica.

Te puede interesar...

Loading...