Corte y confección

Vargas Llosa, la madre de Chabelita y la india Juanita

Mariángel Alcàzar
Roxana y Mario

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Madre biológica de Isa Pantoja

15 de octubre de 2015, 09:16

Mira tú por donde las dos historias más suculentas que han protagonizado los famosos, el idilio de Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler, y la aparición de la madre biológica de Chabelita, tienen su origen en la ciudad peruana de Arequipa. Allí nació Mario Vargas Llosa, el año 1936, y allí también nació, en 1972, y aún vive Roxana Luque, la madre biológica de Isa Pantoja. La ciudad colonial, menos conocida que Lima, la capital o Cuzco, es una de las poblaciones más bonitas de Latinoamérica con sus edificios coloniales y los Andes de fondo. En Arequipa todos conocen a Mario Vargas Llosa, su hasta ahora hijo más ilustre, nacido en el seno de una buena familia arequipeña de las que presumían de no tener sangre india entre sus ancestros, lo que no sería el caso de Roxana, cuyos rasgos la sitúan como descendiente de los habitantes originales de la América a la que llegó Colón y sus muchachos.

En Arequipa, Roxana es una desconocida (aunque su historia empieza ya a circular),  están orgullosos del Premio Nobel y mucho  más de la india Juanita, cuyo cuerpo congelado, momificado de forma natural, y perfectamente conservado se encontró en 1996 en una zona de nieves perpetúas del Amparo, uno de los picos de los Andes, cercano a Arequipa. Juanita fue depositada en la montaña como ofrenda a los dioses a mediados del siglo XV tras ser sacrificada cuando tenía 14 años, así se las gastaban los incas con las niñas más bellas a las que entregaban en sacrificio. Cuando se descubrió el cuerpo congelado de Juanita, los científicos que la encontraron la llevaron a Washington para ser tratada y analizada, lo que permitió determinar que la niña había sido criada entre algodones para que, al alcanzar la pubertad, pudiera ser sacrificada como ofrenda a los dioses. Tenía los huesos bien formados, los dientes sanos y su altura, 1,40m, era mayor que la media de sus coetáneos, lo que demuestra que estuvo bien alimentada y protegida de las enfermedades.

Juanita fue exhibida, por primera vez, en la sede de la sociedad National Geographic, que había financiado la expedición científica que la rescató de los hielos. Allí se hubiera quedado si las autoridades peruanas no hubieran reclamado su regreso a Arequipa, aunque para lograr su propósito tuvieron que habilitar una sala en Museo Santuario de los Andes, ubicado en el recinto de la Universidad de Arequipa, dotada con todos los adelantos técnicos para que el cuerpo momificado de la niña no se deteriorara. Ahora, Juanita está en una urna refrigerada, protegida del medio ambiente por una cámara de vidrio cerrada al vacío, en la que la niña reposa para siempre a una temperatura constante de -19º , alumbrada con una luz muy débil para evitar la descomposición y la propagación de bacterias. Juanita fue criada entre algodones para morir sana y hermosa y después de más de cinco siglos congelada, está cuidada y protegida.

La india Juanita fue encontrada el mismo año en el que Roxana Luque entregó en adopción a una niña que llamó Andrea Celeste y que fue adoptada por la cantante Isabel Pantoja que la rebautizó con su nombre. Con toda seguridad Roxana conoce la historia de Juanita y también sabe quien es Mario Vargas Llosa, pero nunca habría pensado que sería con ellos en el podio de las personas más conocidas de Arequipa.

Cuando se descubrió la momia congelada de Juanita y se supo que fue sacrificada a los 14 años, Mario Vargas Llosa escribió un artículo en el que lamentaba el trágico destino de la pequeña inca: "tiene la edad de Julieta, de Shakespeare -14 años-, y como ésta, una historia romántica y trágica", escribió el premio Nobel que, paradójicamente, ahora prefiere ser conocido como el novio de Isabel Preysler.  

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