Corte y confección

Si Kiko te pide matrimonio, dile que no

Kiko Rivera
su te pide matrimonio kiko rivera dile que no

Más Sobre...

Bodas famosos

17 de marzo de 2016, 10:24

Que Kiko Rivera te pida en matrimonio no sé si es para alegrarse o para alarmarse, pero que encima te regale un anillo de compromiso que más parece uno de la primera comunión es para preocuparse en serio. La pobre Irene Rosales es una bendita, desde luego, porque mucho valor hay que tener en la vida para aceptar un compromiso como el de convertirse en la esposa de un sujeto que, además de habérselo pedido ya a varias, es, cómo podríamos decirlo, algo distraído en asuntos de fidelidad amorosa.

El hijo de Isabel Pantoja es muy intenso y, desde luego, aún está por descubrir qué le ven las muchachas algunas de buen ver y ser. La colección de conquistas, entre buenas chicas, busca fortunas y pelanduscas es interminable, aunque ahora pasa por una fase Rem (como el del sueño profundo) en el que vende el papel de buen padre y esposo. No sé cuánto le durará. Desde su más tierna infancia, Kiko, entonces llamado Paquirrín, tuvo un físico difícil, demasiado moreno, demasiado cejijunto, aun cuando era un niño tenía ya cara de viejo pero eso no debería ser determinante claro, porque todos los físicos tienen arreglo gracias al decoro, la higiene y la indumentaria adecuada. No fue el caso, porque Kiko Rivera incluso cuando se pone traje y corbata parece que va en chándal, el cuerpo no le acompaña, desde luego, pero podría intentar aparentar cierta armonía estética.

Con motivo del bautizo de su hija Ana, Kiko Rivera ha creído que ya es un personaje por encima de su madre a quien a pesar de sus decisiones equivocadas en materia de amor y dinero hay que reconocerle unos méritos artísticos que el hijo no tiene. Ni tampoco la hija, Chabelita Pantoja, subida también al carro de obtener beneficios a costa de generar cualquier enredo en su vida privada y luego sacarlo a subasta.

Kiko, además, que en su momento tuvo su gracia por su pasotismo ahora va camino del patetismo por su actitud arrogante y perdona vidas. Pero, de verdad, si es un tipo que jamás ha dado un palo al agua, que nunca se preocupó no ya de estudiar sino, al menos, de prepararse para tener una idea de lo que pretendía hacer con su vida.

Siempre ha habido juguetes rotos, esos personajes que habiendo sido algo en un momento de su vida se aferraron al pedestal cuando ya nadie les quería en él o peor aún fueron apartados y despreciados por los mismos que les auparon cuando ya no les necesitaban. Bufones tirados a la basura, mujeres utilizadas como objetos en plena juventud y apartadas en cuanto les salió una arruga; artistas que no se plegaron a las exigencias de la industria; talentos desperdiciados por culpa de las adicciones, son muchos los ejemplos de seres patéticos que fueron y no pudieron aguantar no ser.

Kiko Rivera no será nunca un juguete roto porque, a diferencia de algunos personajes que han tenido mala suerte o debilidad ante las malas compañías, lo tuvo todo en la vida: una familia con dinero, la posibilidad de estudiar o trabajar, la capacidad de dar con una armonía estética e incluso la alternativa de no moverse en el machismo más trasnochado. Kiko Rivera irá cumpliendo años y no creo que mejore, así que Irene, yo de ti le exigiría un brillante mucho más gordo como paga y señal, porque el sacrificio que haces no se paga con una mierdilla de anillo.

Relacionado con esta noticia

Relacionado con esta noticia

Relacionado con esta noticia

Noticias relacionadas

Más Sobre...

Loading...