Brígida Rocío Jurado

Más Sobre...

Sálvame

22 de agosto de 2017, 14:02

El mundo ha seguido girando a pesar de que desde el pasado jueves nada importaba más que la tragedia sufrida por las víctimas directas del atentado de la Rambla de Barcelona y las que, indirectamente, vieron afectado su día a día. Pero así es la vida y, desgraciadamente, poco a poco se irán espaciando las muestras de solidaridad y el dolor se irá centrando en el entorno más próximo a las víctimas, heridos y familiares.

Junto a lo verdaderamente importante convive lo más superfluo y los asuntos irrelevantes, los que, en ocasiones, permiten evadirse de los problemas cotidianos.

En estos días de ausencias, los dos o tres grupos familiares protagonistas de los culebrones del año han seguido dando de sí. En la que lidera Belén Esteban, que sigue su periplo vacacional junto a su Miguel, el asunto está centrado en sí María José Campanario está o no obsesionada con la madre de la hermana de sus hijos, es decir con Belén, y está mal que yo lo diga pero hace ya algunos días destacamos en este mismo espacio que con el pelo teñido de bota y el bikini marcando territorio, la mujer de Jesulín se parecía extraordinariamente a Belén. Ahora resulta que tenía cajas y cajas llenas de recortes sobre la madre de Andreíta (bueno, ya Andrea) y que eso demostraría una obsesión patológica. Bueno, habrá que ver si también tiene recortes de otras celebridades, incluida ella misma o si, en realidad, guardaba los papeles para, en su momento, empapelar a la Esteban por sus declaraciones.

En el clan Pantoja siguen los desencuentros entre Kiko y Chabelita a cuenta de lo que la segunda larga del primero, quien esperaba sacar tajada de su operación de reducción de estómago o lo que se haya hecho para intentar remodelar su figura, una tarea ingente sin duda porque lo suyo tiene más que ver con la indolencia que con las ganas de comer. Chabelita prosigue su relación con Alejandro Albalá y demasiado les está durando la tontería y no parece que puedan aportar nuevas tramas a su insulsa historia, aunque nunca se sabe.

Entre los deudos de Rocío Jurado, sin embargo, el asunto está mucho más entretenido. El último personaje en salir a la luz ha sido Brígida, cocinera y sirvienta en casa de la cantante que ha aparecido en 'Sálvame' para defender el honor de Rocío Carrasco y poner pingando al resto de la familia. Por lo visto, la hija biológica de la cantante era tan buena con sus hermanos adoptados, que incluso un día sacó de la piscina, con sus propias manos, los zurullitos de caca que se le habían escapado a Gloria Camilia para que la Jurado no riñiera a la niña pequeña. ¿Es o no es bonita la historia? y tan creíble, además, parece que lo estoy viendo aunque no entiendo porque no usó el recogedor de hojas o un plástico. Brígida es tan auténtica que en sus apariciones pone de testigo a Terelu, “no me dejará usted mentir” le lanza, y la hija de la Campos, que confesó no haber frecuentado la casa de Rocío Jurado, atestigua.

La antigua cocinera afirma que la cantante no tragaba a su cuñada Rosa Benito lo que se contradice con la evidencia de que fue la mujer de Amador Mohedano, y no Ortega Cano, ni Rocío Carrasco, quien cuidó de la enferma hasta su último suspiro. Otra cosa es que Rosa, enganchada a la fama, se acabara creyendo que era la reencarnación de su cuñada muerta. Brígida también le da un repaso a José Ortega Cano que, a pesar de tener nueva pareja, la muy discreta María José Aldón, sigue ejerciendo de viudo doliente. Su última aparición, junto a otros allegados de la cantante, ha sido en Chipiona en el enésimo homenaje a Rocío Jurado, en el que Gloria Camila apareció vestida con un traje que había llevado su madre. Ortega se inclinó ante su hija y la escena, la verdad, recordaba aquella en la que la señora Danvers, la malvada ama de llaves de la película Rebeca hace que la nueva señora de Winter se vista con los trajes de la difunta primera esposa del señor de Winter. Esas cosas pasan…

Noticias relacionadas

Te puede interesar...

Más Sobre...

Loading...