Corte y confección

María Jesús Ruiz y su impresentable retorno al pasado

María Jesús Ruiz

7 de noviembre de 2017, 11:15

De todas las misses España que en España ha habido la más difícil, por no decir otra cosa, es María Jesús Ruiz. En su errático camino a la caza y captura de un millonetis que la retirara ha tropezado dos veces con la misma piedra y, sinceramente, su jueguecito de filtrar que, tras su ruptura con Julio Ruz, piensa volver con su anterior pareja, José María Gil Silgado, es lo más patético que se ha visto y oído en los últimos años. Si la especie es cierta, y no solo una manera de llamar la atención para ganarse unas perras contando, de nuevo, sus miserias, su retorno al pasado, después de todo lo que dijo de su ex, es absolutamente impresentable.

María Jesús, natural de Andújar (Jaén) heredó en 2004 la corona que el año anterior ostentó Eva González, natural de Mairena del Alcor (Sevilla), pero a pesar de cercanía geográfica no ha habido carreras más divergentes. La primera quiso ser famosa por encima de todo, a falta de aclararse sí de verdad lo intentó por la vía de ponerse en manos de María de Mora, intermediaria entre jovencitas con ganas de figurar y señores con ganas de disfrutar. Tuvo varios novios de vida errante hasta que dio con Gil Silgado, que presumía de mucho y, al final, acabó, primero huido en Santo Domingo, y luego en la cárcel. Eva, sin embargo, mucho más lista, aunque también más seca, pasó unos años de novia de Iker Casillas y más tarde se empeñó en casarse con Cayetano Rivera y, finalmente, lo logró. Dos chicos más que apropiados y decentes; el primero más rústico pero también más rico, pues el fútbol le ha dado a Iker millones que disfruta junto a la guapa y sosa Sara Carbonero. Cayetano no tiene una gran fortuna pero es muy guapo y muy tranquilo y Eva, además, se ha construido su propio personaje televisivo y ahí está ganándose las habichuelas presentando “MasterChef”. Diríamos que Eva González ha sabido aprovechar sabiamente la fama que le dio Miss España y que a María Jesús Ruiz mejor le hubiera ido quedándose de maestra en su pueblo que malgastando su vida de gañán en gañán.

Si es cierto que María Jesús ha vuelto con Gil Silgado porque aún se está enamorada habrá que pensar que, como dice su última pareja, Julio Ruz, está algo desorientada, por decirlo suavemente. Muchacha que tienes dos hijas, una de cada uno de ellos, y no puedes vivir en una montaña rusa. Cada vez que en 'Sálvame', que menudos son, ponen los cortes de las entrevistas que dio hace algunos meses en las que puso pingando a Gil Silgado, uno se pregunta si a María Jesús le queda un dedo de frente o si no tiene a alguien a su lado que le de una ducha fría a ver si espabila. O se inventó y exageró todo lo que contó del arruinado empresario sevillano, incluido que dejaba morir de hambre a los caballos, o está más locuela de lo que parece. No llegó a acusarle de malos tratos pero en las mencionadas entrevistas quedó claro que María Jesús se sentía muy mal tratada y desgraciada al lado de Gil Silgado, aunque quizá tanta rabia acumulada no era más que el fruto de su frustración al tener que convivir con un sujeto que, envuelto en billetes tenía un pase pero arruinado era para salir huyendo. Ella misma puso en duda su virilidad y no sé que más miserias y, sinceramente, si es verdad que vuelve con él y lo que es peor, que aún le quiere, a María Jesús no hay que llevarla a los platós de televisión sino a un servicio de atención a la mujer.

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