Corte y confección

Lo que esconde la fama

Carmen Cervera Rocío Jurado
Rocío Jurado

Más Sobre...

Familias 10 aniversario muerte de Rocío Jurado

31 de mayo de 2016, 08:42

Ya hace diez años que murió Rocío Jurado y sus deudos siguen dando de qué hablar. La industria montada por los familiares de la cantante sería digna de estudio sino fuera porque esconde más sombras que luces. Desde Rocío Carrasco, enemistada con todos sus allegados, incluida su propia hija, hasta la cuñada Rosa Benito que con su afán de protagonismo dinamitó su matrimonio. La única que ha permanecido en su sitio es Gloria, la hermana de la difunta, que fue discreta en vida de Rocío y lo sigue siendo.

Hay que ver los destrozos que causa en las vidas el afán de protagonismo. Que hubiera pasado si a la muerte de la cantante, todos los que vivían de ella hubieran optado por seguir una vida anónima y discreta, administrando sus bienes y adaptando sus existencias a la nueva realidad. Finalmente ninguno de ellos, excepto el torero, tenía un perfil público que les obligara a estar en primera línea de mar.

Pero así es la fama, amigos, quien la prueba ya no puede prescindir de ella y hará todo lo posible por seguir llamando la atención. Te conocen los taxistas, te dan mesa en un restaurante y también el coñazo por la calle, pero nadie renuncia al poder que da ser reconocido y más los que no tienen más oficio, ni beneficio que el derivado de su celebridad. Aunque sea a costa de perder la dignidad es mejor ganar mil euros en una intervención televisiva que pasar ocho horas al día atendiendo la recepción de una clínica dental, por poner un ejemplo.

También los hay que, a pesar de no necesidad económica, se pirran por ser objeto de atención aunque se quejen. Tita Cervera, por ejemplo, una de mis musas, ha organizado la Primera Comunión de sus gemelas Carmen y Sabina y ha generado una nueva polémica a cuenta de si ha invitado o no a la celebración a su hijo Borja. La cuestión es que la aparente armonía familiar después de seis o siete años de desavenencias no era tal pues Borja, padre a su vez de cuatro criaturas, no ha asistido alegando un viaje a Londres, ya se sabe que el muchacho está muy ocupado. Todo lo referente a la baronesa Thyssen, su hijo Borja y las dos niñas, engendradas por un vientre de alquiler, es muy raro. No existen fotos de toda la familia junta, cuando lo más normal sería que Carmen y Sabina se criaran con sus sobrinos, los hijos de Borja y Blanca Cuesta, que son de edad parecida pero no es así. Las niñas aparecen poco pero cuando lo hacen destaca su extraordinario parecido físico con Borja, una cuestión bastante inquietante aunque no tanto como la sospecha de que esas niñas llegaron a este mundo para formar parte de una estrategia de herencias y venganzas que algún día les pasará factura a todos.

Relacionado con esta noticia

Relacionado con esta noticia

Relacionado con esta noticia

Relacionado con esta noticia

Noticias relacionadas

Más Sobre...

Loading...