Corte y confección

Kiko Hernández, padre de alquiler

Kiko Hernández
Kiko Hernández, padre de alquiler

Más Sobre...

Padres famosos Sálvame

3 de noviembre de 2016, 08:47

Creo que está en antena una nueva edición de "Gran Hermano", el programa que cambió la televisión hace dieciséis años cuando aparecieron en escena Jorge Berrocal y su enojo por la expulsión de María José Galera y su famoso "quien me pone la pierna encima", pero los actuales concursantes ya están resabiados y solo esperan que su participación en el reality les reporte una fama efímera como cebo de discotecas. De todos los concursantes, como pasó en "Operación Triunfo", el único que realmente le ha sacado partido es Kiko Hernández, que entró como agente inmobiliario y se ha convertido en una estrella de televisión gracias a su participación en "Sálvame". Kiko es el David Bisbal de "Gran Hermano".

Relacionado con esta noticia

Ahora Kiko, quien ha conseguido, incluso, distinguirse del otro Kiko (Matamoros), ha anunciado que va a ser papá de gemelas gracias a un vientre de alquiler, es decir gracias a que una mujer, previo pago, ha aceptado gestar el fruto de su probeta. No es el único famoso que ha optado por esa vía que permite ser padre, o madre, ahorrando los farrogosos trámites de una adopción y desde luego evitando lo que vendría a ser la ruta natural, es decir formar una pareja y después, una familia. La ciencia permite fecundar a una desconocida, aunque en principio la investigación facilitó una alternativa al hecho natural, y ya pueden ser padres o madres los que tienen medios económicos para iniciar un proceso que requiere que una mujer se preste a gestar unos hijos que va a criar otro.

Kiko Hernández, entre toda la tribu de "Sálvame", ha conseguido sentarse cada tarde en el plató sin tener que aportar datos sobre su vida privada y, al final, ha hecho público el dato más íntimo de su existencia. Durante años se ha mantenido al margen, a diferencia del otro Kiko, que con mucho más fondo y forma, al final ha tenido que aportar hijos díscolos y hasta su boda con Makoke para mantenerse en la primera línea. Un desgarro personal que le ha humanizado pero que también le ha desnudado. Su homónimo, sin embargo, ha caminado como Jesús sobre las aguas, sin mojarse, hasta el momento en el que ha decido compartir su paternidad de pago.

La televisión es ahora el espejo en el que se miran los millones de espectadores que viven a través de lo que dicen y hacen los personajes creados, como las niñas de Kiko Hernández, en un laboratorio. Quizá habría que explicar que la práctica totalidad de las mujeres que se prestan a gestar los hijos de otros lo hacen por el dinero que les pagan, que no es mucho, por cierto, ya que el grueso del coste se lo llevan los intermediarios, mientras millones de niños ya nacidos malviven en orfanatos infectos. No sería más útil utilizar la fama y el dinero para lograr que los trámites de adopción se agilizaran en vez de vanagloriarse de haber optado por un camino tan barato que solo cuesta dinero.

Noticias relacionadas

Te puede interesar...

Más Sobre...

Loading...